Ni la Navidad ni el Año Nuevo. Si me pongo a hablar de mi festividad favorita, diré que son las Alasitas, una tradición boliviana donde desear en grande es la regla número uno. ¿Qué clase de deseos se admiten? Todos, con la condición de que puedan caber en la palma de tu mano.
Los esfuerzos de una mujer, en una zona semidesértica de Bolivia, para promover huertos escolares están empoderando a otras mujeres, mejorando la nutrición y el futuro de niños.