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El aumento de los conflictos armados, el deterioro de la seguridad, la pobreza generalizada y el impacto del cambio climático son una amenaza real para los países en el Sahel central. Los ataques a civiles e infraestructura, y los conflictos entre grupos armados gubernamentales e irregulares han causado desplazamientos poblacionales enormes entre Burkina Faso, Mali y Níger.

Todos los desplazados a la fuerza necesitan asistencia urgente para salvar sus vidas. La mayoría ha recibido asilo en comunidades que, con frecuencia, son pobres y extremadamente vulnerables en sí mismas. Las necesidades alimentarias son cada vez mayores en un momento en que el acceso humanitario es cada vez más un desafío.

La creciente inseguridad amenaza los progresos alcanzados en diversos sectores, incluyendo la seguridad alimentaria y la nutrición, ya que interrumpe el flujo de alimentos y el comercio. Tras apenas haberse recuperado de la grave crisis alimentaria que golpeó al Sahel en 2018, muchas familias vulnerables ahora se ven afectadas por la violencia.

Las acciones humanitarias rápidas son esenciales para salvar vidas. Es un desafío gigantesco lidiar con las crecientes necesidades humanitarias mientras se protegen los progresos logrados estos últimos años gracias a que las comunidades han desarrollado su resiliencia.

El Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) tiene la intención de unir sus intervenciones humanitarias para salvar vidas con un aumento de las inversiones en actividades que refuerzan los medios de vida, restauran ecosistemas, crean trabajos y desarrollan la cohesión social, con el objetivo de transformar vidas, acabar con el hambre, reducir las migraciones inseguras, educar a los jóvenes y eliminar el conflicto de raíz.

Los fondos que el WFP necesita para los tres países del Sahel central suman más de $150 millones de dólares hasta marzo de 2020.

 

4,1 millones
de personas potencialmente recibirán asistencia del WFP en Burkina Faso, Mali y Níger
860.000
desplazados internamente por la violencia en los tres países
US$150 million
necesita el WFP como financiación para marzo de 2020

¿Qué hace el WFP para responder a la emergencia en la región del Sahel?

  • Burkina Faso

    Las operaciones del WFP incluyen: asistencia alimentaria de emergencia para desplazados internamente, comunidades de albergue, refugiados y personas afectadas por la temporada baja, comidas escolares que incluyen el apoyo a un proyecto de producción local de yogur, tratamiento y prevención de la malnutrición, asistencia alimentaria para actividades agrícolas a pequeña escala, apoyo a las cadenas de valor, seguros a nivel micro y macro, desarrollo de las capacidades nacionales, proveer tecnologías de información y comunicación, logística y otros apoyos a los socios según lo necesiten.
  • Malí

    Como en otros países del Sahel, Malí experimenta niveles elevados de inseguridad alimentaria y nutricional, vinculados con condiciones agroclimáticas adversas y niveles elevados de pobreza. La situación se ve exacerbada por el conflicto. El WFP provee un paquete de actividades que va desde la respuesta frente a emergencias hasta el refuerzo de la resiliencia de las comunidades frente a impactos.
  • Níger

    WFP proporciona asistencia a las poblaciones afectadas por la crisis, incluyendo a refugiados y a personas desplazadas internamente, mediante asistencia alimentaria, comidas escolares de emergencia y alimentos nutritivos especializados para niños. WFP también apoya a los niños vulnerables durante el año escolar mediante actividades de alimentación escolar que estimulan la producción local. WFP ha implementado con éxito actividades que cambian la vida, incluyendo desarrollo o rehabilitación de activos, medidas para lidiar con el cambio climático y compras locales, mediante un enfoque basado en la comunidad.

Cómo puedes ayudar

Por favor, dona hoy y ayuda a que las familias necesitadas reciban alimentos.