En esta segunda parte de nuestra serie sobre la diferencia que podría suponer una financiación adecuada para la labor de WFP destinada a invertir la tendencia del hambre y consolidar la estabilidad, los Directores de WFP en Haití y Somalia describen cómo las inversiones anteriores marcaron una diferencia decisiva y cómo la dotación adecuada de recursos es también rentable.
Cuando la financiación fluye, el hambre retrocede: Los dirigentes del Programa Mundial de Alimentos revelan cómo más recursos podrían transformar las crisis en recuperación y estabilidad duradera.
El Programa Mundial de Alimentos trabaja con sus socios para coordinar la logística, el dinero en efectivo y los suministros de emergencia en Jamaica, Cuba, Haití y la República Dominicana.
Un informe de la ONU alerta sobre 13 emergencias, incluidas cinco (Gaza, Sudán, Sudán del Sur, Malí y Haití) donde la gente enfrenta la amenaza inmediata de morir de hambre.
El Servicio Aéreo Humanitario de las Naciones Unidas (UNHAS) está salvando vidas en lugares como Madagascar, Haití y la República Centroafricana, incluso cuando existe un déficit de financiación.