El costo del hambre frente al poder de la financiación: Parte 2
Más allá de la próxima tormenta - Wanja Kaaria, Directora de WFP en Haití
El huracán Melissa acababa de arrasar la ciudad costera de Petit-Goâve cuando la visité en noviembre. Conocí a un agricultor que había perdido todo su ganado; a una mujer con una pierna rota y sin dinero para el tratamiento; a una madre que lloraba la pérdida de sus cuatro hijos.
Casi dos docenas de personas murieron cuando un río se desbordó. Las casas quedaron sepultadas por el lodo y los escombros, vidas y el sustento de las personas fueron arrastrados por el agua en un instante.
El huracán Melissa "dejó expuesto el verdadero costo de la falta de financiación"
Melissa golpeó un país que ya estaba en crisis. Más de la mitad de los haitianos sufren inseguridad alimentaria aguda. Los grupos armados controlan alrededor del 90% de la capital, junto con amplias zonas de Artibonite y Centre, cortando las líneas de suministro y desplazando a más de 1,4 millones de personas. El colapso económico y la inestabilidad política siguen empujando a las familias al borde del abismo.
La tormenta hizo algo más que destruir hogares: puso de manifiesto el verdadero coste de la falta de financiación.
Durante años, WFP Haití se ha visto obligado a operar de forma reactiva, limitado por una financiación insuficiente a corto plazo. Unas inversiones previsibles y sostenidas permitirían a WFP salvar vidas y, al mismo tiempo, aumentar la resiliencia de las comunidades ante las crisis, en lugar de verse atrapado en un ciclo de crisis, respuesta y recaída.
El plan de acción de WFP para Haití se diseñó para romper ese ciclo, salvando vidas y abordando las causas profundas del hambre a lo largo de cuatro o cinco años. Pero nunca recibimos financiación plurianual suficiente para aplicarlo a gran escala o para que pudiera dar resultados duraderos. Las familias haitianas pagan el precio, una y otra vez.
Sin embargo, cuando la inversión temprana es posible, funciona. Antes de Melissa, WFP se asoció con el Gobierno para enviar 3,5 millones de mensajes de texto de alerta temprana. El dinero anticipado llegó a casi 50.000 personas en el sur de Haití, ayudando a las familias a prepararse antes de que llegara la tormenta.
WFP también apoya la producción local de alimentos, comprando las cosechas de los agricultores para las comidas escolares e invirtiendo en infraestructuras comunitarias que protegen la tierra y el agua.
Aún así, estos logros siguen siendo frágiles.
"Invertir en las personas haitianas no es caridad; es economía inteligente"
Con los actuales niveles de financiación, WFP sólo puede asistir a quienes se enfrentan al hambre en niveles de emergencias, a un paso de la catástrofe. Esta es la forma más cara de operar: intervenir tarde, con el mayor costo humano y financiero.
Con una financiación adecuada, WFP podría llegar a más personas e intervenir antes. Invertir en los haitianos no es caridad, es economía inteligente. Cada dólar invertido a tiempo ahorra 7 dólares más adelante. También salva vidas, refuerza la resiliencia y reduce la escala y el costo de una respuesta de emergencia cuando la próxima crisis -en cualquiera de sus formas- llegue inevitablemente.
Imaginando una Somalia diferente - El Khidir Daloum, Director de WFP en el país
Somalia se encuentra en una encrucijada. Años de sequía, conflictos y desplazamientos han empujado a 4,4 millones de personas -casi una cuarta parte de la población- a padecer hambre aguda. La mitad de los niños somalíes están desnutridos. La ventana para evitar una catástrofe se está cerrando rápidamente.
Hoy en día, la escasez de fondos significa que sólo podemos llegar a una de cada diez personas necesitadas. Si no llegan pronto nuevos fondos, toda la asistencia de WFP se detendrá en marzo, poniendo en peligro millones de vidas."
"La ventana para evitar la catástrofe se está cerrando rápidamente"
Durante un viaje a la ciudad de Dollow, en el suroeste del país, conocí a Hawa, agricultora y madre de 11 hijos. "Vine aquí temiendo por mi vida", me dijo en voz baja, describiendo una mezcla de clima seco y disturbios que la obligaron a huir. Esta es la historia de millones de personas en toda Somalia afectadas por el conflicto, la inseguridad y una despiadada sequía.
Pero imaginemos una Somalia diferente. Imaginemos que dispusiéramos de los recursos para actuar ahora, para llegar a las personas somalíes más vulnerables con una asistencia alimentaria vital cuando más la necesitan. No tendrían que preguntarse de dónde vendrá su próxima comida.
Ese fue el caso de Hawa, que recibió una pequeña subvención en efectivo de WFP y asistencia alimentaria cuando llegó a un centro para desplazados en Dollow. Ese apoyo continuó hasta que estuvo lo suficientemente estable como para ser incluida en uno de nuestros primeros proyectos de recuperación, que le enseñó a cultivar la tierra. Hoy, Hawa ya no necesita el apoyo de WFP. Sus cosechas de cebollas y tomates bastan para alimentar a sus hijos; el resto lo vende en un pequeño quiosco.
En Dollow, también vi cómo mujeres malnutridas como Ramo, madre de cinco hijos, se benefician del tratamiento nutricional de WFP, que puede prevenir complicaciones durante el embarazo y favorecer una lactancia sana. Nuestros productos nutricionales también ayudan a salvar vidas jóvenes, en un país donde cerca de 2 millones de niños padecen malnutrición grave.
Romper el ciclo del hambre y la pobreza es posible, "pero sólo si la comunidad internacional actúa hoy"
Si dispusiéramos de fondos, WFP seguiría prestando este tipo de asistencia oportuna a quienes más la necesitan, pero también soluciones a más largo plazo. Unos recursos suficientes garantizarían, por ejemplo, que los jóvenes estudiantes comieran todos los días nuestras nutritivas comidas escolares, lo que les daría fuerzas para seguir estudiando. Apoyarían la agricultura climáticamente inteligente para que los agricultores reconstruyan sus medios de vida diezmados por las crisis, rompiendo así el ciclo del hambre y la pobreza. Pero sólo si la comunidad internacional actúa hoy, para dar a la población de Somalia una hoja de ruta hacia la seguridad alimentaria.
Vea también: El costo del hambre frente al poder de la financiación: Parte 1
Más información sobre la labor del WFP en Haití y Somalia
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