Los conflictos, los choques climáticos, la desnutrición y la falta de financiación están agravando el hambre en todo el mundo. A continuación, se presentan cinco datos que marcan el debate en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En su nuevo cargo como director ejecutivo en funciones de WFP, Carl Skau ofrece su visión sobre la crisis mundial del hambre, en la que los conflictos, el aumento de los precios y los recortes presupuestarios están agravando la inseguridad alimentaria, mientras que la ayuda humanitaria lucha por seguir el ritmo.
Dado que el conflicto está alterando las rutas marítimas y las cadenas de suministro, el personal del Depósito de Respuesta Humanitaria de las Naciones Unidas está trabajando para garantizar nuevos corredores que permitan transportar alimentos y otros tipos de ayuda vital a las personas vulnerables.
Mientras la violencia se recrudece, los desplazamientos, el aumento de los precios y la interrupción de los sistemas alimentarios están empujando a las familias hacia el hambre, tanto en la región como mucho más allá. Este artículo explicativo ofrece una visión general de la crisis y sus devastadoras repercusiones.
Cuando la financiación fluye, el hambre retrocede: Los dirigentes del Programa Mundial de Alimentos revelan cómo más recursos podrían transformar las crisis en recuperación y estabilidad duradera.
Afganistán y la República Democrática del Congo se encuentran entre las emergencias humanitarias en las que el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas se ve obligado a reducir sus operaciones.
Una testigo en el terreno nos describe el drama de una comunidad después que el Programa Mundial de Alimentos se viera obligado a recortar la asistencia alimentaria a 10 millones de personas.
El aumento de los costos afectará las operaciones del Programa Mundial de Alimentos e impactará a los más vulnerables mucho más allá de las fronteras de Ucrania