En la Amazonía de Surinam, el Programa Mundial de Alimentos (WFP) está apoyando a las comunidades indígenas y maroon para prepararse ante los efectos de El Niño, actuando de manera anticipada para proteger los alimentos, los medios de vida y el acceso fluvial.
Estas naves humanitarias de última generación están transformando las operaciones de emergencia del Programa Mundial de Alimentos, permitiendo el envío de alimentos y otra ayuda esencial a comunidades aisladas.
Tras el huracán Melissa en Jamaica, miles de familias quedaron sin alimentos. Gracias a la preparación previa, WFP entregó rápidamente kits de comida pese a las difíciles condiciones, brindando alivio inmediato, dignidad y esperanza a quienes lo habían perdido todo.
Dos mil kilómetros en carro, 10 horas en chalupa, lodo, lluvias. Seiscientos estudiantes esperaban nuestras primeras comidas escolares en Arismendi, uno de los municipios de más difícil acceso en Venezuela. Esta es la historia.
Andreina Rincón es la jefa del almacén de Coro, en el estado Falcón, desde donde se distribuyen los alimentos para unas 43.000 personas, entre estudiantes y personal, en 321 escuelas de educación inicial y especial
Una integrante del equipo de Logística del WFP rememora su participación en una simulación junto a 50 participantes de 16 países en la cordillera de los Andes