Emergencia
Afganistán
- 17,4 millones
- de personas requieren asistencia alimentaria urgente
- 4,9 millones
- mujeres y niños se prevé que necesitarán tratamiento para la desnutrición.
- 350 millones de dólares
- se necesitan con urgencia para las operaciones de WFP hasta octubre de 2026
Afganistán está atrapado en tres crisis convergentes: el aumento de las hostilidades a lo largo de la cerrada frontera entre Pakistán y Afganistán, que está provocando desplazamientos; los efectos colaterales de la crisis en Oriente Medio; y una emergencia sin precedentes de hambre y desnutrición.
Estos factores, combinados con una grave crisis de financiación, están asfixiando las operaciones del Programa Mundial de Alimentos (WFP): bloqueando las rutas de suministro, elevando los costos operativos y presionando los mercados en el peor momento posible.
Un peligroso aumento del hambre está dejando a millones de personas atrapadas entre una crisis cada vez más profunda y una esperanza que se desvanece. Se prevé que cerca de un tercio de la población —13.8 millones de personas— enfrente inseguridad alimentaria aguda.
Se proyecta que la desnutrición entre mujeres y niños alcance casi 4.9 millones en 2026 —un nuevo máximo— a medida que el acceso al tratamiento se vuelve cada vez más limitado. Debido a la reducción de fondos, WFP solo puede proporcionar asistencia alimentaria a una fracción de los necesitados, llegando apenas a uno de cada cuatro niños que requieren tratamiento contra la desnutrición y a una de cada tres mujeres embarazadas o en período de lactancia.
La crisis está impulsada por una combinación de sequías persistentes, dificultades económicas, retornos forzados, impactos de terremotos y la reducción de la ayuda.
La sequía de 2025 —una de las peores en una década— ha afectado a más de la mitad del país, causando fallos generalizados en los cultivos. Los terremotos en el este y el norte han incrementado las necesidades humanitarias, dejando a las familias sin hogar ni medios de subsistencia.
Por primera vez en décadas, WFP carece de una respuesta invernal adecuada, que anteriormente era un salvavidas para millones de familias afganas.
Sin la apertura de la frontera con Pakistán y financiación urgente, Afganistán enfrenta una devastadora emergencia de hambre que podría descontrolarse.
Con financiación inmediata, WFP puede lanzar una respuesta invernal a gran escala, llegando a comunidades totalmente dependientes de la asistencia alimentaria y asegurando que las familias no se acuesten con hambre ni caigan más profundamente en la crisis.
WFP necesita urgentemente 350 millones de dólares para proporcionar asistencia alimentaria que salve vidas a millones de las personas más vulnerables de Afganistán hasta octubre de 2026.
Qué está haciendo el Programa Mundial de Alimentos para responder a la emergencia en Afganistán
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Asistencia alimentaria y de nutrición
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Debido a una disminución masiva de la financiación, WFP se ha visto obligado a dar prioridad a la asistencia alimentaria solo a una parte de los más vulnerables. Con los recursos actuales, WFP solo puede llegar a 2 millones de personas al mes, lo que dista mucho de cubrir a todas las personas que se encuentran en situación de emergencia por hambre. Esto supone una disminución con respecto a los 6 millones de afganos a los que WFP prestó apoyo el invierno pasado.
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Nutrición
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