Hace cuatro años, la movilización de donantes y una ampliación masiva de la ayuda humanitaria por parte del WFP y sus socios evitaron la hambruna en Somalia. Ahora, mientras las necesidades se disparan, los fondos se agotan y la sequía azota a este país del Cuerno de África, se ha iniciado una carrera contrarreloj para evitar otra catástrofe alimentaria.
En esta segunda parte de nuestra serie sobre la diferencia que podría suponer una financiación adecuada para la labor de WFP destinada a invertir la tendencia del hambre y consolidar la estabilidad, los Directores de WFP en Haití y Somalia describen cómo las inversiones anteriores marcaron una diferencia decisiva y cómo la dotación adecuada de recursos es también rentable.
Cuando la financiación fluye, el hambre retrocede: Los dirigentes del Programa Mundial de Alimentos revelan cómo más recursos podrían transformar las crisis en recuperación y estabilidad duradera.