La edición 2024 del Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición entrega una visión detallada de los indicadores de hambre, inseguridad alimentaria y malnutrición en cada uno de los países de América Latina y el Caribe y explica las causas por las que la inseguridad alimentaria de la región cae por debajo del promedio mundial, por primera vez en 10 años.
La siguiente hoja informativa ofrece una visión general de los desafíos que enfrentan los países de América Latina y el Caribe en materia de seguridad alimentaria y nutrición, y qué actividades realiza el Programa Mundial de Alimentos para abordarlos.
Este documento sintetiza los posibles escenarios a que se enfrenta Perú frente a los impactos provocados por el fenómeno de El Niño, analiza las distintas situaciones de emergencia y plantea cómo WFP puede apoyar al país a afrontar esta eventualidad a partir de las herramientas de asistencia que ha desarrollado.
La edición 2023 del Panorama Regional de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición presenta una actualización de los datos y tendencias de la seguridad alimentaria y la nutrición en los últimos años. El impacto de la pandemia de la COVID-19, la crisis climática y el conflicto en Ucrania, así como la desaceleración económica, el aumento de la inflación alimentaria y la desigualdad de ingresos han tenido un impacto en las cifras regionales. Los datos más recientes evidencian que entre 2021 y 2022, se lograron progresos en la reducción del hambre y la inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. No obstante, los avances logrados están lejos de las metas establecidas para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de poner fin al hambre. Además, una de cada cinco personas en la región no puede acceder a una dieta saludable y la malnutrición en todas sus formas, incluyendo el retraso del crecimiento infantil, las deficiencias de micronutrientes y el sobrepeso y la obesidad continúan siendo un importante desafío en la región.
El informe de este año presenta una actualización de la situación de la seguridad alimentaria y la nutrición en América Latina y el Caribe, incluyendo también estimaciones actualizadas sobre el costo y la asequibilidad de una dieta saludable (Parte 1). Además, el informe examina el complejo escenario económico y social de la región y su impacto en el costo de las dietas saludables, para luego entregar un examen del costo y la asequibilidad de una dieta saludable a nivel subregional y nacional, incluyendo las asociaciones entre la inasequibilidad de una dieta saludable y los indicadores socioeconómicos y nutricionales (Parte 2). Además, esta edición del Panorama regional presenta un análisis de algunas políticas alimentarias y agrícolas que se están implementando en la región y que tienen el potencial de apoyar el acceso a dietas saludables, así como los factores y dinámicas a través de los cuales éstas actúan.
Las experiencias de los países deben servir para promover el diálogo y la integración regional. Es clave que alineamos nuestras estrategias y mecanismos.
En este informe, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés), se analiza el contexto internacional y cómo las crisis sucesivas, junto con la guerra en Ucrania, están afectando el acceso de América Latina y el Caribe a los alimentos y a insumos claves para la agricultura regional, lo que hace peligrar la seguridad alimentaria de los habitantes de la región, especialmente de la población más vulnerable.
La Unidad Regional de Evaluación elaboró estos documentos que aquí presentamos con el objetivo de facilitar la difusión de los hallazgos y comprender de qué trató la evaluación, sus resultados y recomendaciones, así como la metodología utilizada para llevar a cabo cada evaluación.
Los conflictos están impulsando el hambre en casi todas las principales crisis alimentarias del mundo. La guerra conduce a una mayor inseguridad alimentaria. Y, a su vez, la inseguridad alimentaria aumenta las posibilidades de disturbios y violencia.