La sexta edición de "El costo de la doble carga de la malnutrición. Impacto social y económico" forma parte de una serie de informes sobre malnutrición en América Latina y el Caribe que están siendo preparados por el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Este informe para Guatemala contó con el apoyo del Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP), el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) y la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN).
La República Dominicana ha sido uno de los países de la región que más ha invertido en la preparación de su sistema de protección social para la respuesta a emergencias. A su vez, dicho sistema ha sido un elemento fundamental de la respuesta del gobierno a la crisis ocasionada por la pandemia COVID-19. Este reporte tiene como objetivo documentar esta experiencia para informar respuestas de protección social a crisis futuras e inversiones en la preparación de los sistemas de protección social para dichas respuestas, tanto en República Dominicana como en otros países.
A fin de fomentar buenas prácticas alimentarias que contribuyan a prevenir el aumento de distintas formas de malnutrición a raíz de la pandemia, fortalecer la convivencia en los hogares y reforzar mensajes de prevención de contagio, Plan International y el Programa Mundial de Alimentos (WFP) lanzan el material educativo “Mi cartilla sobre Alimentación Escolar y Nutrición”, para niñas, niños y adolescentes entre 6 y 15 años de edad que están fuera de las aulas a raiz de la pandemia de COVID-19.
El material aborda la importancia de una alimentación sana y asuntos relacionados con los roles de género, igualdad de derechos, corresponsabilidad familiar y protección, de forma lúdica y en lenguaje sencillo. La cartilla también ofrece referencia sobre adaptaciones de los Programas de Alimentación Escolar durante la pandemia, así como recetas que las personas adultas que cuidan pueden utilizar.
Este artículo fue elaborado por el Programa Mundial de Alimentos en colaboración con Oxford Policy Management y presenta una visión de cómo la protección social puede ayudar a los hogares que enfrentan el cambio climático en América Latina y el Caribe. Muestra cómo el cambio climático presenta desafíos distintivos para los programas de protección social. El documento establece diez principios que los diseñadores de protección social deben considerar en el contexto del cambio climático. También se presentan puntos de entrada programáticos como los vínculos con actividades relacionadas con el clima, así como las implicaciones en el diseño de la provisión regular de la protección social para promover la adaptación al cambio climático de los hogares.
El nuevo reporte “La respuesta de protección social a la pandemia COVID-19 en América Latina y el Caribe” fue realizado por WFP LAC en colaboración con Oxford Policy Management y presenta las tendencias en la región utilizando los sistemas de protección social, las innovaciones operativas para lidiar con los distintos desafíos que presenta la pandemia y las lecciones que surgen de esta experiencia.
Esta herramienta operativa tiene como objetivo ayudar a las Oficinas de País a realizar un análisis rápido de conflictos, identificar posibles riesgos de conflicto asociados con la respuesta al COVID-19 y posibles medidas de mitigación al diseñar e implementar actividades.
La presente guía expone orientaciones provisionales destinadas a los coordinadores sobre el terreno, a los responsables de distribución de asistencia alimentaria de gobierno, organizaciones no gubernamentales organizaciones de base comunitaria, personas de la comunidad y sector privado que trabajan en situaciones humanitarias en los lugares de distribución de alimentos, participan en la toma de decisiones y realizan actividades multisectoriales de preparación e intervención ante el brote de COVID‑19.
En esta estrategia (2020-2030), el WFP expone su visión de trabajar con gobiernos y socios para garantizar conjuntamente que todos los estudiantes de primaria tengan acceso a comidas de buena calidad en la escuela, acompañadas de un paquete integrado más amplio de servicios de salud y nutrición.