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Tras 10 años de conflicto, una población siria asolada por la guerra se enfrenta a su peor crisis de hambre 

Foto: WFP/Abeer Etefa
Foto: WFP/Abeer Etefa, Mujer desplazada alimenta a su hija de 18 meses. Ellas y su familia fueron desplazadas de Douma, en la zona rural de Damasco, hacia Adra por el conflicto
DAMASCO – Tras una década de turbulencia, conflicto y desplazamiento, los sirios se enfrentan a las peores condiciones humanitarias desde el inicio de la crisis con millones de ellos sucumbiendo al hambre tan solo en el último año, anunció el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP por sus siglas en inglés).

“Este conflicto ha tenido un impacto tremendo en el pueblo sirio. Cada día, más y más sirios son empujados al hambre y la pobreza más profundas”, dijo Sean O’Brien, Representante del WFP y Director de País en Siria. “Las familias se enfrentan a opciones imposibles: ¿ponen comida en la mesa o reciben la atención médica que necesitan? ¿O pueden enviar a sus hijos a la escuela? Sin una asistencia sostenida, estas familias simplemente no pueden sobrevivir”.

Los sirios se enfrentan a múltiples crisis, incluyendo el colapso de la libra siria, su impacto en el precio de los productos básicos, las consecuencias de la crisis financiera en el Líbano, así como las hostilidades en curso y los desplazamientos a gran escala. La pandemia de la COVID-19 ha agravado aún más la situación de seguridad alimentaria.

Tan solo en el último año, más de 4,5 millones de personas se han hundido en el hambre y la inseguridad alimentaria.

Una evaluación reciente del WFP y sus socios estima que un récord de 12,4 millones de sirios, casi el 60% de la población, padecen inseguridad alimentaria y hambre en la actualidad, el doble que en 2018. El estudio también reveló que el número de personas que no pueden sobrevivir sin asistencia alimentaria se ha duplicado en un año, alcanzando a 1,3 millones de personas.

Los precios de los alimentos han aumentado más de un 200% desde el inicio del conflicto. Las familias informan que, incluso durante los peores años del conflicto, la vida nunca fue tan difícil como lo es ahora. Los padres y madres de familia dicen que no han comido carne ni fruta durante meses, ya que los precios de los alimentos básicos se han disparado y están fuera de su alcance.

El WFP ha proporcionado asistencia alimentaria mensual a casi 5 millones de personas dentro de Siria durante los últimos 10 años, utilizando todos los medios disponibles para llegar a las personas necesitadas. El WFP también está proporcionando asistencia a más de 1,5 millones de refugiados sirios en los países vecinos de Turquía, Líbano, Jordania, Irak y Egipto. Estos cinco países albergan a más de 5,6 millones de sirios, el grupo de refugiados más grande del mundo.

La pandemia de la COVID-19 y la consiguiente recesión económica han hundido en una mayor pobreza a cientos de miles de refugiados sirios en la región. Mientras tanto, en los cinco países que acogen a refugiados, el WFP se enfrenta a un déficit de financiación y pronto podría verse obligado a elegir entre proporcionar raciones reducidas o dar prioridad únicamente a los más vulnerables.

“Después de 10 años todo el mundo está cansado: ya sea sirio, un país que acoja a refugiados o un país donante que enfrenta la presión económica de lidiar con la pandemia, todos han tenido suficiente. Pero no debemos olvidar que los sirios, tanto en su propio país como en los países vecinos, son actualmente algunos de los ciudadanos más vulnerables del mundo. Si se les olvida, se perderán vidas”, dijo la Directora Regional del WFP para Oriente Medio y África del Norte, Corinne Fleischer.

En toda la región, los avances logrados en los últimos 10 años para mejorar la seguridad alimentaria ya se están revirtiendo. En el Líbano, donde el WFP está ayudando a casi 900.000 refugiados sirios, la recesión económica, la fuerte inflación, la COVID-19, y la explosión de Beirut han elevado el número de familias refugiadas sirias que viven por debajo del umbral de la pobreza extrema a un impresionante 89% en 2020, que el año anterior registraba un 55%. La mitad de todos los refugiados sirios en el país padecen inseguridad alimentaria en comparación con el 29% en 2019.

“Agradecemos a nuestros donantes que nos han apoyado a lo largo de los años, lo que ha permitido al WFP seguir poniendo alimentos en la mesa para millones de familias sirias dentro y fuera de Siria. No podemos detenernos ahora. El apoyo al pueblo sirio es clave para la estabilidad regional e internacional”, dijo Fleischer.

Estados Unidos, Alemania y la Comisión Europea han sido los principales donantes del WFP durante la última década, proporcionando un total de 6,8 mil millones de dólares para las operaciones dentro de Siria y en los países vecinos.

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República Árabe Siria Conflictos Emergencias Seguridad alimentaria

Contacto

Martin Penner, WFP/ Roma,

Mob. +39 345 614 2074

Tomson Phiri, WFP/ Ginebra,

Mob. +41 79 842 8057

Abeer Etefa, WFP/El Cairo,

Mob. +20 106 6663 4352

Jessica Lawson, WFP/Siria,

Mob. +963 965 077 834