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Podría pensarse que las hambrunas son cosas del pasado y deberían serlo. Sin embargo, al leer esto, 44 millones de personas en el mundo están al borde de la hambruna, y el más mínimo choque podría hacerlos caer. Lo trágico es que, para cuando se declara una hambruna, ya será demasiado tarde. Miles de personas habrán muerto de hambre.

El WFP tiene la experiencia, la presencia en el terreno  y la escala operativa para detener la hambruna en seco y alejar a las personas del riesgo de sufrirla. Trabajamos las veinticuatro horas para evitar la hambruna, pero necesitamos 6.000 millones de dólares con urgencia para hacerlo. Inevitablemente el precio de no hacer nada se medirá en vidas perdidas.

En un mundo en el cual la producción de alimentos  sigue en aumento, no hay razón por la cual las personas deban enfrentar este destino.

 

Se declara una hambruna cuando:
  • Al menos el 20 % de los hogares se enfrentan a una escasez extrema de alimentos
  • Al menos el 30 % de los niños sufren de desnutrición aguda
  • La tasa diaria de fallecimientos por inanición o por una combinación de desnutrición y enfermedad supera las 2 personas por cada 10 000

La mayoría de las personas afectadas vive en países de África. Sin embargo, se prevé que los casos graves de hambruna aumenten de forma considerable en la mayoría de las regiones del mundo, desde Oriente Medio hasta América Latina y el Caribe.

Las hambrunas tienden a ocurrir en áreas en donde el acceso humanitario está restringido. En Yemen y Sudán del Sur, el conflicto, la inseguridad y los desplazamientos resultantes elevan los niveles de hambre aguda de manera alarmante.

En 2021, es probable que 584 000 personas sufran condiciones similares a las de una hambruna en Etiopía, Madagascar, Sudán del Sur y Yemen. Nigeria y Burkina Faso también son motivo de preocupación especial porque en los últimos meses han tenido focos de personas en condiciones de hambruna.

La amenaza del hambre y la inanición también sigue aumentando en distintas partes del mundo ya que más de 44 millones de personas en 38 países viven al borde de la hambruna y corren el riesgo de morir de hambre, frente a los 27 millones de personas en 2019.

 

Sudán del Sur: Niños en Akobo Este, Jonglei, comen su almuerzo de sorgo con una fruta local — la última vez que se declaró una hambruna en el país fue en el 2017. Foto: WFP/Marwa Awad
Sudán del Sur: Niños en Akobo Este, Jonglei, comen su almuerzo de sorgo con una fruta local — la última vez que se declaró una hambruna en el país fue en el 2017. Foto: WFP/Marwa Awad

¿Qué causa la hambruna?

El conflicto es el principal impulsor de la hambruna, mientras que el cambio climático y las consecuencias de la pandemia de la COVID-19 contribuyeron a aumentar de forma drástica el número de hambrunas. Los niveles de hambre empeoran cuando los conflictos hacen que un gran número de personas abandonen sus hogares, sus tierras y sus trabajos. Las hambrunas tienden a ocurrir en áreas donde el acceso está restringido, un factor común en las zonas de conflicto. La desigualdad también es un factor crítico, ya que los bajos ingresos hacen que los alimentos asequibles estén fuera del alcance de millones.

Las medidas para frenar la propagación de la COVID-19 han afectado a las economías de todo el mundo, lo que empujó a millones de personas hacia el desempleo y la pobreza, y dejó a los gobiernos y donantes con menos recursos para atender las necesidades alimentarias y nutricionales de las personas más vulnerables.

 

El WFP tiene la experiencia y el alcance para ayudar a prevenir la hambruna mediante varios enfoques.

 

Cómo afrontamos la hambruna

Asistencia alimentaria de emergencia

La herramienta más poderosa que puede implementar el WFP para salvar vidas frente a la hambruna es la asistencia alimentaria de emergencia, tanto en especie como en efectivo. En Yemen, la mayor ampliación de la asistencia alimentaria realizada por el WFP, desde un millón de personas en 2015 hasta casi 13 millones, ayudó a evitar la hambruna en 2019.

Tecnología

Las tecnologías de vanguardia le permiten al WFP hacer sonar las alarmas cuando las circunstancias se deterioran rápidamente. Así proporcionamos conocimientos que informan sobre la forma de respuesta correcta y llegamos a quienes la necesitan con urgencia.

Logística y cadena de suministro

Las capacidades de logística y cadena de suministro del WFP pueden trasladar grandes cantidades de alimentos donde más se necesitan, en casos extremos mediante lanzamientos y puentes aéreos. En un día cualquiera, el WFP tiene 5.000 camiones, 20 barcos y 92 aviones en movimiento. Cada año, el WFP distribuye más de 15 mil millones de raciones de alimentos.

Pensando a más largo plazo

Eliminar la amenaza del hambre y prevenirla por completo requerirá de intervenciones más complejas y a más largo plazo, lo que incluye el fortalecimiento de la educación, la nutrición, la resiliencia de los medios de vida y los sistemas de protección social, como los programas de comidas escolares.

La hambruna nunca es inevitable: con una planificación y coordinación adecuadas, se puede prevenir y se pueden salvar millones de vidas. Implementamos diversas herramientas para prevenir y brindar respuesta frente a la hambruna. Estas son algunas.

Las herramientas que usamos

Mecanismo de respuesta rápida

El WFP ha implementado esta herramienta en Sudán del Sur y el noroeste de Nigeria, entre otros países, lo que permite que los equipos de respuesta móviles lleguen a las personas en áreas remotas y aisladas. Por lo general, viajan en helicóptero y registran a las personas para que el WFP pueda transportar alimentos, suministros nutricionales y otra asistencia por carretera, río o lanzamientos aéreos.

Mapa del hambre en vivo

Este mapa utiliza la inteligencia artificial, aprendizaje automático y análisis de datos para predecir y rastrear la magnitud y la gravedad del hambre casi en tiempo real en más de 90 países.

Mercado de servicios de emergencia

Este mecanismo pone la experiencia del WFP en cadena de suministros, ingeniería, telecomunicaciones y administración a disposición de la comunidad humanitaria general en tiempos de crisis.

Es momento de
tomar acción

WFP depende enteramente de aportes voluntarios, así que cada aporte cuenta.
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