Emergencia
Somalia
- 6 millones
- personas que se enfrentan a niveles críticos de hambre
- 1,9 millones
- de niños y niñas se proyecta que sufrirán desnutrición aguda en 2026
- $193,8 millones
- son necesarios para que WFP preste asistencia que salva vidas hasta enero de 2027
Somalia enfrenta una de sus crisis de hambre más complejas de los últimos años, ya que los conflictos, los desplazamientos, los recortes de financiamiento y los fenómenos climáticos extremos convergen con efectos devastadores. Los altos precios vinculados a la crisis en Oriente Medio también están agravando la emergencia.
Un tercio de la población de Somalia, es decir, 6 millones de personas, enfrenta hambre aguda o situaciones aún peores, incluyendo a casi 2 millones de personas que se encuentran en niveles de emergencia alimentaria.
Las familias ya debilitadas por la sequía enfrentan ahora la amenaza de inundaciones, mientras que la inseguridad sigue afectando los medios de vida, los mercados, el acceso a servicios y la entrega de asistencia humanitaria.
Las previsiones indican un período prolongado de sequía hasta octubre, seguido de un riesgo elevado de inundaciones generalizadas durante la temporada Deyr (octubre-diciembre), asociado a un fuerte fenómeno de El Niño.
Se ha identificado riesgo de hambruna en el distrito de Burhakaba, donde la desnutrición aguda ha alcanzado niveles alarmantes y casi el 40 % de los niños y niñas menores de cinco años padecen desnutrición aguda o una situación peor.
De hecho, Somalia sigue siendo una de las peores crisis de desnutrición del mundo, con casi 2 millones de niños y niñas que se espera sufran desnutrición aguda, y cerca de medio millón enfrentando desnutrición aguda severa sin tratamiento urgente.
El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP) sigue siendo el pilar de la respuesta humanitaria en Somalia, proporcionando la mayor parte de la asistencia alimentaria y ofreciendo el apoyo logístico, nutricional, en efectivo y a socios humanitarios necesario para llegar a algunas de las comunidades más difíciles de acceder del país.
Sin embargo, la capacidad de respuesta está actualmente muy por debajo de las necesidades. Los recursos disponibles permiten a WFP atender apenas a una de cada diez personas que necesitan asistencia, dejando a millones de personas expuestas mientras los riesgos siguen aumentando.
Aún existe una oportunidad para evitar una catástrofe. WFP ha contribuido anteriormente a prevenir la hambruna en Somalia y está preparado para ampliar nuevamente su respuesta.
WFP necesita con urgencia US$193.8 millones para mantener la asistencia vital destinada a las personas más vulnerables hasta enero de 2027 y evitar una mayor catástrofe.
Qué está haciendo el Programa Mundial de Alimentos para responder a la emergencia en Somalia
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Respuesta ante crisis
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A pesar de los enormes retos, WFP sigue siendo el pilar de la respuesta humanitaria en materia de seguridad alimentaria en Somalia. WFP proporcionó transferencias de base monetaria de emergencia a más de 380 000 personas al inicio del agravamiento de la sequía en 2026, a través de sistemas dirigidos por el Gobierno. Esto permitió a la población comprar alimentos en los mercados locales, satisfaciendo así necesidades urgentes y reforzando la capacidad nacional de protección social. En 2025, WFP llegó a más de 600.000 niños menores de 5 años y a mujeres y niñas embarazadas y en período de lactancia con servicios de nutrición esenciales. Las tasas de recuperación en el tratamiento de la desnutrición superaron el 95 por ciento.
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Resiliencia
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Comidas escolares
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Logística
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Integración de los gobiernos y las Naciones Unidas
