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El efecto dominó del conflicto en Ucrania profundiza los problemas de la pandemia y empeora la inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe

CIUDAD DE PANAMÁ – El número de personas en inseguridad alimentaria severa ha aumentado en más de medio millón entre diciembre de 2021 y marzo de 2022 en América Latina y el Caribe, mientras la región lucha para superar las consecuencias de la COVID-19 y suma ahora las consecuencias del conflicto en Ucrania, advierte el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas.

La inseguridad alimentaria afecta a 9.3 millones de personas en los países donde el WFP tiene presencia en la región, según encuestas recientes realizadas por la organización. En el peor de los casos, mientras el conflicto en Ucrania continúe sin cesar, la cifra podría ascender a 13.3 millones.

“Millones de personas podrían verse empujadas a la pobreza y la inseguridad alimentaria si continúa el conflicto en Ucrania. La región ya está lidiando con la COVID-19, el aumento de los costos y los extremos climáticos”, dijo Lola Castro, Directora Regional del WFP para América Latina y el Caribe. “Podríamos volver a los puntos máximos de inseguridad alimentaria observados durante el punto álgido de la pandemia, ya que la pérdida de empleos e ingresos, la inflación alimentaria y otros factores impulsores impactan a las personas más vulnerables”.

Los precios de las materias primas y de la energía han aumentado por el conflicto en Ucrania. El aumento de la inflación alimentaria amenaza a la región, con varios países muy dependientes de las importaciones de cereales. Las islas del Caribe que importan una gran parte de sus alimentos se verán afectadas cuando el costo del flete marítimo aumente.

Los aumentos en los precios de los alimentos y el petróleo también están elevando los costos operativos del WFP. Los costos asociados con la compra y el envío de alimentos ya estaban aumentando debido a las interrupciones en la cadena de suministro relacionadas con la COVID-19. El WFP compra arroz, frijoles negros, lentejas y aceite vegetal en la región. Los costos promedio por tonelada métrica de estos cuatro productos básicos aumentaron un 27% entre enero y abril de 2022, y un 111% entre enero de 2019 y abril de 2022. Las transferencias de efectivo del WFP a las poblaciones vulnerables también han sido afectadas.

“En un año de necesidades sin precedentes, nuestro dólar humanitario ha sido estirado al límite. Mientras el número de personas con inseguridad alimentaria sigue aumentando, la brecha entre nuestras necesidades financieras y los recursos disponibles continúa ampliándose”, dijo Castro.

El WFP requiere urgentemente US$315 millones para cubrir sus costos operativos en toda la región durante los próximos seis meses.

En medio de la creciente inseguridad alimentaria, la región se prepara para una tercera temporada de huracanes en el Atlántico más activa de lo normal a partir de junio, que tiene el potencial de empujar a más personas a la inseguridad alimentaria.



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El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas es la organización humanitaria más grande del mundo, que salva vidas en emergencias y da asistencia alimentaria para construir un camino hacia la paz, la estabilidad y la prosperidad de poblaciones que se están recuperando de conflictos y desastres y del impacto del cambio climático.

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Elio Rujano, WFP/ Panamá, Mov. +507 6677 0608