WFP intensifica la asistencia alimentaria y otras ayudas para la respuesta al terremoto en Venezuela
Foto: WFP/Gustavo Vera
El Programa Mundial de Alimentos (WFP) está intensificando la asistencia alimentaria, logística y humanitaria en Venezuela tras los potentes terremotos consecutivos de la semana pasada (24 de junio), que dejaron un rastro de devastación en el noroeste del país.
Días después de los sismos, WFP comenzó la distribución de alimentos de emergencia a las personas más vulnerables afectadas en el estado de La Guaira, uno de los más golpeados. Durante los primeros tres meses de la respuesta, el objetivo es llegar a medio millón de personas afectadas que viven en refugios, y hasta un millón si se obtiene suficiente financiación.
WFP también ha comenzado a instalar centros temporales de distribución de alimentos en La Guaira, ofreciendo servicios integrados junto con sus socios de las Naciones Unidas, y está ampliando las operaciones a otros estados afectados por los terremotos. Equipos de respuesta han sido desplegados en las zonas impactadas para evaluar las condiciones, los desafíos y las necesidades más urgentes de las comunidades.
Esta ampliación de la respuesta se produce en un contexto de destrucción generalizada, ya que los fuertes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 derribaron edificios y dañaron carreteras, instalaciones aeroportuarias y otras infraestructuras. Muchas personas siguen en estado de shock, mientras que los sobrevivientes buscan desesperadamente entre los escombros a familiares, amigos y pertenencias. Miles de personas duermen en refugios de evacuación, y medios de vida enteros han quedado devastados.
“En La Guaira, viviendas, mercados y suministros de alimentos han quedado devastados, dejando a las familias con poco o nada que comer”, afirma Stephanie Hochstetter, Directora País de WFP en Venezuela. “En este momento, además de los servicios médicos de emergencia, el acceso a alimentos, agua y refugio son las prioridades más urgentes. Los equipos de WFP están trabajando sin descanso para llegar a los sobrevivientes con la asistencia que necesitan desesperadamente”.
La magnitud total de las necesidades humanitarias aún se está revelando, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate y hay comunidades enteras a las que todavía no se ha logrado acceder.
WFP está respondiendo de múltiples maneras. Ya contamos con más de 3.000 toneladas métricas de alimentos en el país, suficientes para alimentar a más de 10.000 familias durante dos meses, y estamos movilizando suministros adicionales.
Además, más de 1.400 toneladas métricas de ayuda de nuestros socios humanitarios están preposicionadas en el Depósito de Respuesta Humanitaria de las Naciones Unidas en Panamá, gestionado por WFP, listas para su envío.
Alimentos de WFP: desde comidas escolares hasta la construcción de resiliencia
Foto: WFP/Gustavo Vera
Fundamentalmente, WFP ha desarrollado la capacidad de entregar de manera oportuna alimentos y otros suministros esenciales a comunidades afectadas por crisis, además de apoyar el fortalecimiento de los sistemas nacionales de gestión de riesgos mediante la capacitación de los equipos de Protección Civil y bomberos del país. También estamos ayudando a las familias a construir resiliencia y capacidad de recuperación ante crisis, fortaleciendo sus medios de vida y promoviendo la seguridad alimentaria a largo plazo para hacer frente a futuros impactos.
Sin embargo, las necesidades son enormes en un país que enfrenta múltiples desafíos: desde la inflación alimentaria más alta del mundo, superior al 500 % anual, hasta una serie de desastres climáticos en el último año que han contribuido al aumento de precios y del hambre. Se espera que el impacto del terremoto en el empleo, la infraestructura y las cadenas de suministro reduzca aún más el acceso a los alimentos para las poblaciones más vulnerables, mientras el país se prepara para los efectos de El Niño en los próximos meses.
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