Los resultados evidencian desafíos persistentes en el acceso a alimentos y medios de vida, especialmente en poblaciones vulnerables, así como un uso creciente de estrategias de afrontamiento para cubrir necesidades básicas. La encuesta proporciona información clave para orientar políticas y acciones que fortalezcan la seguridad alimentaria y la resiliencia en el Caribe.
Además, la región enfrenta una alta exposición a riesgos climáticos, incluidos huracanes, sequías e inundaciones, que impactan de manera significativa los medios de vida, particularmente en comunidades dependientes de la agricultura y la pesca. Estos factores, combinados con la volatilidad económica, dificultan la recuperación de los hogares tras eventos adversos y aumentan su vulnerabilidad.
La encuesta también evidencia desigualdades importantes: los hogares con menores ingresos, aquellos encabezados por mujeres o con personas con discapacidad, tienden a enfrentar mayores niveles de inseguridad alimentaria y menor capacidad de resiliencia.
A pesar de estos desafíos, los reportes destacan avances en la generación de datos y en el fortalecimiento de mecanismos de respuesta. La información recopilada contribuye a orientar políticas públicas, programas de protección social y acciones humanitarias más eficaces, promoviendo sistemas alimentarios más resilientes, inclusivos y sostenibles en toda la región.