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Acabar con el hambre en los países que enfrentan una situación de emergencia es fundamental, pero también necesitamos soluciones duraderas. Por eso trabajamos con países de todo el mundo para ayudar a las personas más vulnerables a conseguir los alimentos que necesitan para sobrevivir y prosperar. 

Nuestros programas van más allá de los modelos tradicionales de ayuda, combatimos el hambre de forma innovadora. Cada vez más, enviamos dinero en efectivo directamente a las familias que pasan hambre porque son ellas las que mejor saben cómo acabar con su hambre de forma definitiva.

Cuando la gente elige sus propios alimentos, también significa que compra localmente y su comunidad se beneficia.

Solo el año pasado...

  • 128.2 millones de personas en más de 120 países y territorios Recibieron ayuda del WFP a través de distribuciones de alimentos o dinero en efectivo durante situaciones de emergencia, en programas de apoyo a la nutrición y durante actividades para aumentar la resiliencia a las crisis climáticas.
  • 5.600 camiones 100 aviones y 30 barcos Se ponen en marcha todos los días, lo que nos permite trabajar para evitar que se produzcan hambrunas y entregar alimentos vitales, así como otro tipo de asistencia a quienes más lo necesitan.
  • 15.5 millones de niños y niñas en todo el mundo Recibieron comidas nutritivas, meriendas escolares o raciones para llevar a casa, lo que les permitió concentrarse en su aprendizaje y desarrollar todo su potencial.
Un niño llega un paquete de ayuda

Puedes ayudar a un niño y su familia

Donando ahora nos ayudas a llevar alimentos que salvan vidas a los niños y las familias que más los necesitan. Nuestro trabajo se financia en un 100 % con donaciones voluntarias y cada donativo hace la diferencia. Solo te tomará un minuto donar, pero el impacto durará toda una vida.
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