Skip to main content

Sembrar con el cielo como aliado: cómo los agricultores ecuatorianos usan información climática para adaptarse al cambio climático

Gracias a boletines climáticos, capacitaciones y nuevas estaciones meteorológicas, agricultores de Ecuador como Rosa Pilacuán pueden anticipar los cambios del clima, proteger sus cultivos y fortalecer sus medios de vida frente al cambio climático.
, Beatriz Pertuz

‘Antes llovía más’… dice Teresa Cepeda productora de la provincia de Manabí; y mirando al cielo comenta… ‘ahora hay más sol, y así es difícil sembrar’. Seguramente este es un pensamiento que atraviesa a muchas personas con frecuencia, pero paraTeresa, no solo es un pensamiento, de esto depende la subsistencia de su familia.   

En Chimborazo pasa lo mismo; el clima cambia cada vez sin aviso y la tierra exige paciencia, los productores han venido adaptándose a esto por mucho tiempo. 

Personal de la Prefectura de Manabí y productores monitorean el comportamiento del clima de sus cultivos. Foto: WFP / Jerónimo Villarreal.
Personal de la Prefectura de Manabí y productores monitorean el comportamiento del clima de sus cultivos. Foto: WFP / Jerónimo Villarreal.

Rosa Pilacuan durante años sembró papa y maíz, quizás también mirando al cielo esperando a ver que le dice. ‘Antes sembrábamos en octubre porque así nos enseñaron, pero ya no es seguro. Perdí varias cosechas y con ellas, parte del sustento de mi familia’, dice Rosa.

Y como ella, miles de productores en Ecuador enfrentaban los impactos del cambio climático sin contar con herramientas suficientes para anticiparse. Sin embargo, en los últimos años ha cobrado fuerza el boletín climático, un informe técnico de fácil comprensión que presenta información actualizada sobre el estado del clima y sus posibles variaciones en distintos periodos (días, semanas o meses). Su propósito es brindar insumos claves que permitan a los productores tomar decisiones informadas y oportunas, reduciendo riesgos y mejorando la planificación de sus cultivos. 

Jairo Enrique Moreira presentando mapas de monitoreo climático para la planificación agrícola. Manabí. Ecuador. Foto:  WFP / Jerónimo Villarreal
Personal de la Prefectura de Manabí presentando mapas de monitoreo climático para la planificación agrícola. Foto:  WFP / Jerónimo Villarreal

A través de un proceso impulsado por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), el Ministerio de Ambiente y Energía y el Programa Mundial de Alimentos (WFP por sus siglas en inglés), Rosa comenzó a recibir estos boletines, cada tres días. La información llegaba a su celular o a través de técnicos en territorio: pronósticos de lluvias, alertas de heladas y recomendaciones prácticas para sus cultivos. ‘Por primera vez sentí que el clima no es mi enemigo, sino una guía’, dice Rosa.

Rosa también ha recibido capacitaciones que le permitieron comprender cómo usar esa información para decidir cuándo sembrar, qué cultivar y cómo proteger su producción.

Pero el cambio no se quedó solo en el campo. A través de la metodología SHEP, Empoderamiento y Promoción de la Horticultura de Pequeños Productores, Rosa y su comunidad comenzaron a planificar no solo la producción, sino también la comercialización. Con información climática más precisa, lograron organizar sus cosechas para responder a la demanda del mercado, reduciendo pérdidas y mejorando sus ingresos. ‘Ahora sí sabemos cuándo producir y a quién vender. Ya no sembramos por costumbre, sembramos con conocimiento’, explica con orgullo.

Productor ecibe capacitación y acompañamiento de personal de WFP para fortalecer sus cultivos. Foto: WFP / Jerónimo Villarreal
Productor recibe capacitación y acompañamiento de personal de WFP para fortalecer sus cultivos. Foto: WFP / Jerónimo Villarreal

Hoy, Rosa no solo ha recuperado la estabilidad de su producción, sino que también participa activamente en reuniones comunitarias donde se intercambian conocimientos climáticos. Su voz se ha vuelto clave para interpretar la información y adaptarla a las realidades locales.

El Programa Mundial de Alimentos, en alianza con el INAMHI y el Ministerio de Ambiente y Energía, con el apoyo del Gobierno de Japón, han instalado 28 estaciones meteorológicas en 3 provincias del Ecuador; Chimborazo, Imbabura y Manabí. La modernización de los boletines y la creación de nuevos canales digitales también son avances técnicos que han generado oportunidades concretas para vivir mejor.

Ahora para los productores, mirar al cielo deja de ser incierto y se ha convertido en un acto de complicidad.

Conoce más del trabajo del Programa Mundial de Alimentos en Ecuador.

Es momento de
tomar acción

WFP depende enteramente de aportes voluntarios, así que cada aporte cuenta.
Dona ya