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Cómo contribuye el área de compras a la ayuda humanitaria

Desde alimentos hasta combustible, pasando por camiones y tecnología, el WFP adquiere sus suministros de forma rentable, justa y transparente a proveedores internacionales o locales, garantizando así que dispongamos de los bienes y servicios esenciales para nuestras operaciones humanitarias en todo el mundo.

En 2025, WFP adquirió más de 1,5 millones de toneladas métricas de alimentos —principalmente cereales, legumbres y alimentos nutritivos especializados— en 153 países. Para que los alimentos lleguen a la población, también realizamos compras de una amplia gama de bienes y servicios, entre los que se incluyen vehículos y repuestos, equipos y servicios técnicos, infraestructuras temporales y permanentes, almacenamiento y seguros.

Cómo garantiza el WFP que las compras sean eficientes y rentables

Para garantizar que WFP disponga de suficientes alimentos seguros y nutritivos que distribuir a quienes los necesitan —incluida la previsión de la demanda futura—, combinamos nuestra experiencia en economía, negocios, compras y análisis de inteligencia de mercado para abastecernos de la forma más eficaz posible.  

Por ejemplo, compramos determinados alimentos tan pronto como se cosechan, cuando la oferta es alta y los precios bajos. También adquirimos los productos lo más cerca posible del lugar donde se necesitan, comprando en mercados internacionales, regionales o locales para minimizar los plazos y los costes de entrega. Conseguimos contratos y descuentos para la compra al por mayor de los principales productos básicos a precios favorables, y establecemos contratos a largo plazo con los proveedores para poder comprar rápidamente en emergencias. Esta estrategia de compras inteligente permite a WFP comprar más por menos, maximizando así el número de personas a las que podemos ayudar.

Cómo las compras del WFP apoyan a las comunidades locales

Los productores, proveedores y mercados locales son esenciales para las operaciones del WFP. En 2025, el 62 % de los alimentos que adquirimos —930 000 toneladas métricas— procedía de mercados locales y regionales, y se destinaron 53,7 millones de dólares estadounidenses a la compra a pequeños agricultores.

El abastecimiento en los mercados locales y regionales inyecta liquidez en las economías locales, creando puestos de trabajo y aumentando los ingresos. Este apoyo contribuye a reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro locales ante las crisis. Entre los ejemplos cabe citar la compra de sorgo en Malí y Sudán y de harina de maíz en la República Democrática del Congo.

En Siria, a pesar del conflicto, compramos el 100 % de la sal que necesitamos para nuestras operaciones a productores nacionales, al tiempo que les ayudamos a mejorar la calidad de su producto para que cumpla con las normas internacionales de compras.