El hambre en el mundo disminuyó por tercer año consecutivo en 2025, lo que demuestra que es posible avanzar. Sin embargo, las mejoras siguen siendo frágiles, están distribuidas de forma desigual y son insuficientes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, según el informe «El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2026» (SOFI 2026), publicado por cinco organismos de la ONU, entre ellos WFP.