KATMANDÚ – Un mes después de que unas inundaciones devastadoras arrasaran los valles del norte de Nepal, la asistencia alimentaria del Programa Mundial de Alimentos sigue siendo un salvavidas esencial para las comunidades afectadas, que siguen siendo muy vulnerables. Los desplazamientos masivos, la pérdida de medios de subsistencia, los daños en las tierras de cultivo y las dificultades para acceder a los mercados están afectando a la capacidad de las familias para alimentarse adecuadamente sin ayuda.
KATMANDÚ, Nepal – El Programa Mundial de Alimentos (WFP) de las Naciones Unidas está intensificando su respuesta en Nepal, ya que algunas comunidades devastadas por las riadas y los deslizamientos de tierra siguen aisladas debido a las carreteras dañadas, las infraestructuras destruidas y las dificultades que plantea el terreno. Se envió y distribuyó asistencia alimentaria de emergencia a las zonas afectadas a las pocas horas de producirse la catástrofe, y se han desplegado equipos logísticos especializados para ayudar a los socios humanitarios a llegar a los lugares más aislados.