Unión Europea reafirma su apoyo a los refugiados en Ecuador

Publicado el 17 Julio 2013
Acompañada por ACNUR y PMA, una delegación del Departamento de Ayuda Humanitaria ECHO visitó proyectos en Esmeraldas.

ESMERALDAS-Una delegación del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO), del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) visitó comunidades fronterizas de la provincia de Esmeraldas en donde sus programas conjuntos ofrecen asistencia humanitaria a familias colombianas que huyen del conflicto armado en su país.

La Unión Europea (UE) colabora con la asistencia alimentaria que brinda el PMA y apoya, a través del ACNUR, la nueva iniciativa Niños de Paz con fondos provenientes del Premio Nobel de la Paz (concedido a la UE en 2012), que promueve la inserción educativa de las niñas y niños refugiados. Los gobiernos locales apoyan estas iniciativas.

En su visita a Esmeraldas y San Lorenzo y a las comunidades de Limones y Palma Real, la delegación de la UE encabezada por la Embajadora de la Unión Europea ante Colombia y Ecuador, Tanya van Gool, pudo conocer la realidad que viven las familias refugiadas y comprobar cómo los fondos europeos contribuyen a la integración de niñas y niños refugiados, la puesta en marcha de iniciativas en pro de una cultura de paz y la asistencia alimentaria a 7.560 personas recién llegadas en busca de refugio. “He podido constatar las acuciantes necesidades de la población refugiada y la necesidad de que la Unión Europea siga prestando asistencia, complementando los esfuerzos que realiza el Gobierno de Ecuador”, afirmó la embajadora.

Cupones por alimentos nutritivos

Gracias a la contribución europea, el PMA da asistencia nutritiva a los refugiados utilizando cupones, pues se ha comprobado que son la modalidad más costo-efectiva para mejorar la nutrición y la diversidad de la dieta. En su visita al supermercado en San Lorenzo, la delegación vio cómo las familias canjeaban los cupones por productos de su elección dentro de un listado de productos recomendados como carne, huevos, lácteos, frutas y hortalizas, para tener una dieta nutritiva y diversa. La seguridad alimentaria y nutricional de los refugiados es un reto, pues en Ecuador la desnutrición crónica afecta al 26 por ciento de los menores de cinco años y el 62 por ciento de niñas y niños sufren anemia, un promedio que esconde realidades más graves, pues llega hasta un 70 por ciento en algunas zonas donde el PMA asiste a refugiados.

El PMA está desarrollando alianzas con asociaciones de pequeños productores para que provean productos frescos a los puntos de canje de cupones. Además de promover la dignidad de los participantes del proyecto, este enfoque fomenta el empoderamiento de las mujeres y la integración de los refugiados colombianos en las comunidades ecuatorianas de acogida, en línea con la política del gobierno. También estimula los mercados a través de las compras locales, lo que beneficia a la economía local y aporta al desarrollo.

Los fondos del Premio Nobel son para los niños

Unas mil personas al mes cruzan la frontera desde Colombia buscando refugio. De los 55.480 refugiados reconocidos que viven en Ecuador (según cifras de la Dirección de Refugio del Ministerio de Relaciones Exteriores), el 70 por ciento son mujeres y niños, grupos especialmente vulnerables a los efectos del conflicto. Ante ello, el trabajo de ACNUR se orienta a facilitar la inserción educativa, uno de los elementos principales que favorecen la integración de los niños y niñas refugiados.

La huida forzada de sus lugares de origen a causa del conflicto armado genera el abandono escolar, y retomar su educación en Ecuador se torna difícil ya sea por limitaciones económicas o por la falta de documentos relativos a su educación en Colombia. Esto se une a las limitaciones en el acceso a los servicios educativos en zonas de frontera o áreas de las ciudades donde se asientan los refugiados. Ante esto, la colaboración entre ECHO y ACNUR espera facilitar la integración educativa de niños y niñas refugiados, y contribuir así a construir una cultura de paz junto a la comunidad de acogida.

Tras recibir en diciembre el Premio Nobel, la Unión Europea duplicó la suma recibida hasta 2 millones de euros para financiar el programa Niños de Paz, que espera beneficiar a 23.000 niños con cuatro proyectos en seis países: niños colombianos en Ecuador y Colombia, niños sirios refugiados en Iraq; niños en Pakistán y niños desplazados en Etiopía y en la República Democrática de Congo. En Ecuador, se benefician 3.200 niños y niñas gracias a este proyecto coordinado por ACNUR y en Colombia otros 1.750.