El Nuevo Informe de WFP Muestra que la Inseguridad Alimentaria Acelera la Migración Mundial

Publicado el 04 Mayo 2017
El PMA presta apoyo a casi siete millones de refugiados en más de treinta países. Foto © WFP / Dina Elkassaby

ROMA – En un momento en el que una cifra histórica de personas se ha visto obligada a huir de sus hogares en todo el mundo, un nuevo estudio del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP, por sus siglas en inglés) demuestra claramente que los altos niveles de inseguridad alimentaria resultan en niveles más altos de migración a otros países.

En el informe se observa que cada aumento del porcentaje de inseguridad alimentaria de una población se traduce en un 1,9 por ciento más de personas que migran. Además, un 0,4 por ciento más de personas huyen de un país por cada año adicional de conflicto. Esto significa que un país con crecientes niveles de inseguridad alimentaria y conflicto experimentará una mayor migración al exterior (movimiento de personas que dejan sus hogares).

WFP también ha observado que la inseguridad alimentaria es  una importante causa de la incidencia, e intensidad, del conflicto armado. Una vez que el migrante ha comenzado su camino, la falta de empleo junto con el poco o ningún acceso a los alimentos y a otro tipo de asistencia humanitaria son factores clave que obligan a las personas a seguir desplazándose. Además, las personas desean reducir su inseguridad alimentaria a través de la migración, y la migración en sí puede causar inseguridad alimentaria, dados los costes y a menudo las condiciones precarias que se encuentran a lo largo del camino.

“En WFP, estamos haciendo todo lo posible para ocuparnos de los refugiados que pasan hambre o sufren hambruna en el mundo”, dijo David Beasley, Director Ejecutivo de WFP. “Con millones de hermanos y hermanas que han huido de sus hogares y están enfrentándose a tantas dificultades, nuestro deber es arrojar luz sobre su trágica situación”.

“Si entendemos la dinámica que obliga a estas personas a desplazarse, podremos abordar mejor los factores de la migración forzada y podremos saber qué se debe hacer para acabar con su sufrimiento”, dijo Beasley.

El informe recomienda que la comunidad internacional debe invertir en seguridad alimentaria y medios de vida en las localidades natales de las personas o cerca de estas. De esta manera, se podrían prevenir más desplazamientos, reducir migración forzada en adelante, ofrecer intervenciones humanitarias más rentables y obtener mejores beneficios socioeconómicos ahora y a largo plazo.

Titulado “En el origen del Éxodo: Seguridad alimentaria, conflicto y migración internacional” (título original en inglés), el informe estudia el papel que desempeñan la seguridad alimentaria y otros factores en la migración transfronteriza obligada. Es la primera vez que se lleva a cabo un análisis tan completo. Tras una investigación cuantitativa y cualitativa, se observan cifras dramáticas de personas obligadas a tomar medidas extremas cuando les dejan sin nada.

Durante uno de estos recuentos, una mujer que huyó de Siria a Jordania con su familia dijo: “Hemos tenido que comer hierba para sobrevivir. Mis niños han estado toda la noche llorando porque tenían hambre”.

Un hombre de Deir Ezzor explicó el sufrimiento que presenció en Siria: “Hicieron que la gente pasara hambre, nos robaron nuestros productos, cerraron colegios y evitaron que las personas trabajasen”.

En el informe se explica que las personas desplazadas a menudo no quieren salir de sus hogares, e intentan quedarse lo más cerca posible de sus localidades natales. Casi ocho de cada diez familias refugiadas que han sido entrevistadas han sido desplazadas internamente en Siria al menos una vez, y el 65 por ciento mínimo dos veces. Casi todos los sirios que han formado parte de este estudio reconocieron firmemente que desean volver a Siria si la situación se estabiliza y prevalece la seguridad.

El informe se publica en un momento en el que múltiples crisis prolongadas y un período de transición política dificultan los niveles de asistencia alimentaria y humanitaria internacional que se proporciona a refugiados y a personas que se han visto obligadas a ser desplazadas.

Resumen de las Operaciones de refugiados mundiales de WFP

En 2016, WFP apoyó a 6,9 millones de refugiados en 32 países mediante transferencias de efectivo y asistencia alimentaria en especie. WFP está trabajando para prevenir y tratar la malnutrición, proporcionando alimentos nutritivos especiales a niños refugiados. En las zonas en las que los alimentos están disponibles y los mercados funcionan, WFP proporciona cada vez más transferencias de efectivo a refugiados, lo que permite a las personas comprar los alimentos que necesitan y, al mismo tiempo, introducir dinero en la economía local. En su mayor operación de refugiados, WFP apoya a casi 2,2 millones de los refugiados sirios más vulnerables que han sido acogidos en Líbano, Jordania, Turquía, Egipto e Irak.

WFP necesita 600 millones de dólares para seguir proporcionando y mantener la asistencia a casi 7 millones de refugiados desde abril hasta septiembre de 2017.

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Vídeo de la nota de prensa y minutado disponibles en: https://spaces.hightail.com/receive/ey7raK85hn

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WFP es la mayor agencia humanitaria que lucha contra el hambre en el mundo, proporcionando asistencia alimentaria en emergencias y trabajando con las comunidades para mejorar la nutrición y aumentar la resiliencia. Cada año, WFP brinda asistencia a unos 80 millones de personas en 80 países.

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