Nicaragua: soberanía alimentaria y ricos frijoles

Publicado el 29 Abril 2014

Esta socia de la cooperativa selecciona las semillas que serán utilizadas para la siembra. Copyright: WFP/Sabrina Quezada

Las integrantes de la Cooperativa Multisectorial de Mujeres de Wale -que forma parte del programa Compras para el Progreso (P4P), una iniciativa del PMA desarrollada con el Gobierno de Nicaragua- ya están seleccionando las semillas de frijoles que utilizarán para la próxima siembra, que comenzará cuando inicie el período de lluvias.

WFP/Sabrina Quezada

Los frijoles en la dieta del nicaragüense 

Me gustan los frijoles. Toda mi vida los he comido. Rojos, negros y mis preferidos, los típicos frijoles blancos de mi pueblo, León. Pero nunca había visto gigantes frijoles de dos colores: rojo y negro, ni frijoles color rosado, café, verdes y hasta grises. Esta amplia variedad de leguminosas la conocí recientemente en un viaje de campo a Santa María de Pantasma, donde visitamos a mujeres organizadas en una cooperativa.

WFP/Sabrina Quezada

Preparándose para la siembra

En la Cooperativa Multisectorial de Mujeres de Wale encontramos a sus socias seleccionando las semillas de frijoles que utilizarán para la próxima siembra, que comenzará cuando inicie el período de lluvias. Desde hace cuatro años estas agricultoras se organizaron y comenzaron a cultivar semillas criollas de frijoles.

WFP/Sabrina Quezada

Mejor opción en tiempo del cambio climático

María Elena Picado es la presidenta de la cooperativa que está integrada por 56 socias. Afirma que las semillas criollas son más resistentes al cambio climático que las semillas híbridas. “La semilla criolla soporta mejor el exceso de agua y la sequía y  tienen más resistencia a las plagas y a las enfermedades”, dice Picado.  Por ello como parte del Proyecto “Semillas para la Vida”, del Gobierno de Nicaragua, están dedicadas a su cultivo y a su promoción entre los productores locales. 

 

WFP/Sabrina Quezada

Criollas versus híbridas

Ana María Rodríguez tiene 60 años y es madre de ocho hijos. Junto a otras mujeres, selecciona las semillas, las que serán utilizadas para sembrar y las que serán destinadas al consumo humano. Para los agricultores una de las principales ventajas que encuentran en las semillas criollas es que son más baratas. Mientras en el mercado local un quintal (cien libras) de estas semillas cuesta 18 dólares, un quintal de semilla híbrida cuesta 80 dólares. 

WFP/Sabrina Quezada

Es tiempo de “aporrear”

Llegamos a la parcela de Gloria Hernández cuando estaba “aporreando” las matas de frijoles que recientemente cosechó. Sus hijos le ayudan a “aporrear”, es decir, a golpear las matas secas con varas de madera para extraer los granos de las vainas previamente secadas al sol. “Sembrar frijoles es parte de mi vida”, señala Hernández mostrando orgullosa los granos de frijol “bayo” (de color beige) que están destinado a servir de semilla para los productores locales. 

WFP/Sabrina Quezada

Wale se integra a P4P 

Desde el año pasado las socias de la cooperativa se integraron al Programa P4P, una iniciativa del PMA desarrollada con el Gobierno de Nicaragua y organismos de cooperación del sector agrícola. “Necesitamos encontrar compradores que paguen buenos precios por la calidad y la particularidad de las semillas autóctonas que estamos produciendo”, afirma Picado que asegura que desde que están trabajando organizadamente reciben el reconocimiento de la comunidad y de las autoridades municipales.

WFP/Sabrina Quezada

El criollo es “más rico” 

Junto con el maíz, el frijol es la base de la alimentación de los nicaragüenses. Es rico en vitaminas del Complejo B, en hierro, cobre, zinc, fósforo, potasio, calcio y tiene un alto contenido en fibra. “Los nicaragüenses sentimos más rico el sabor de los frijolitos que son propios de esta tierra. El frijol criollo es parte de nuestra identidad, de nuestra cultura”, dijo Hernández.  Me despido de la familia de doña Gloria con el agradecimiento por haber aprendido sobre la labor que están realizando.

  
  

ACERCA DEL AUTOR

Sabrina Quezada Ardila

Oficial de Comunicaciones

Periodista de profesión. Labora para el PMA desde hace 16 años como Asistente Principal de Información Pública.