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Mujeres cargan baldes de agua de un estanque cerca del pueblo de Garbey Malo Koira a unos 130 km de la capital de Níger, Niamey. El PMA está ampliando la operació para alimentar a unos 3,3 millones de personas en Níger este año. (Copyright: WFP/Vigno Hounkanli)
NIAMEY-Este año la sequía ha vuelto a azotar la región del Sahel mientras que muchas familias todavía se encuentran reconstruyendo sus vidas y trabajando para repoblar sus ganados después de la última crisis alimentaria en el 2010.
La temporada anual de escasez- cuando se agotan los suministros de alimentos antes de que se de una nueva cosecha - se está acercando, y el PMA está pre-posicionando alimentos en zonas donde es más probable que la gente tenga que luchar para alimentar a sus familias
Sequía a gran escala
Las tardías e irregulares lluvias en el Sahel han dañado los cultivos de un enorme territorio que incluye partes de Níger, Mauritania, Malí, Chad, Senegal, Gambia, Burkina Faso y el norte de Nigeria.
Los agricultores de la región han sufrido una baja en sus cosechas en un 14 por ciento en Burkina Faso y en un 46 por ciento en Mauritania.
Las familias que este año no pudieron cultivar comida suficiente para alimentarse a sí mismos tendrán dificultades para comprar alimentos en los mercados locales. Incluso ya hay un aumento en los niveles de inseguridad alimentaria.
El gobierno de Níger dice que más de 5.5 millones de personas en el país están en riesgo de padecer hambre y que se necesitará una respuesta rápida para evitar una crisis alimentaria generalizada.
En Chad, 6 de las 11 regiones del país ubicadas en la región del Sahel están reportando "críticos" niveles de desnutrición, mientras que los otros 5 niveles se encuentran en un estado "grave".
Llegando a las personas con hambre
Actualmente el PMA actualmente está ampliando su operación para llegar a unas 3.3 millones de personas en Níger, 750,000 personas en Malí y 400,000
personas en Mauritania.
En aquellas regiones que presentan altos índices de desnutrición estaremos proveyéndoles a niños pequeños y a sus madres productos alimenticios especializados para protegerlos contra los efectos a largo plazo del hambre infantil.
En otras regiones, estaremos distribuyendo alimento a cambio de trabajo en proyectos como canales de riego, que les ayudará a la población a apaciguar los efectos de las sequías en el futuro.