Paraguay: embajadores visitan operaciones del PMA en El Chaco

Publicado el 16 Noviembre 2012

Flora Valdez y su hija Diana en la cocina, a la espera de que los porotos rojos, distribuidos por el PMA dentro de la canasta alimentaria que se provee a familias afectadas por inundaciones en el Chaco paraguayo, estés listos para el almuerzo. (Copyright: WFP/Ximena Loza)

Una comitiva de embajadores y representantes de la cooperación internacional llegó hasta El Espinillo, en el Chaco paraguayo, para conocer de primera mano las adversidades que estas poblaciones indígenas atravesaron durante las inundaciones y cuáles son sus necesidades a más de seis meses del desastre. Si bien el panorama contínua dramático, las acciones de respuesta han tornado esperanzador el futuro.

ASUNCIÓN. --“Nunca antes habíamos recibido tantos visitantes, de tantos países diferentes”, dijo durante la bienvenida Felipe Caballero, líder de la comunidad El Espinillo en el Chaco paraguayo, a embajadores de Suiza, Francia y Corea, una delegación diplomática de Japón y representantes de KOICA y AECID que realizaron, junto al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, una visita de campo, a unos 320 km de la ciudad de Asunción. El objetivo de la visita fue mostrar a las representaciones diplomáticas la situación de las poblaciones indígenas afectadas por desastres naturales, que vienen recibiendo el apoyo de las Naciones Unidas.

En la ocasión, Felipe reunió a la comunidad para recibir a la comitiva y comentar un poco sobre las adversidades que atravesaron por causa de los desastres naturales, agudizando su ya precaria situación de vida. Felipe contó que, a causa de la inundación, su comunidad quedó aislada cuatro meses, en los que padecieron enfermedades y carencias, especialmente de alimentos.

Durante la visita, el PMA y la Secretaria Nacional de Emergencias (SEN) realizaron la cuarta entrega de alimentos a la comunidad. La asistencia se prolongará hasta diciembre. Sin embargo, según se pudo constatar durante la visita que las familias de El Espinillo no han logrado aún restablecer sus medios de vida y esperan la próxima cosecha para marzo o abril de año entrante. En la oportunidad, FAO y Oxfam entregaron también insumos agrícolas a la comunidad, principalmente semillas.

Necesidades que urgen
Mientras llega la próxima cosecha, Flora Valdez, madre de cuatro niños, dispone de porotos, arroz, harina y aceite para alimentar a su familia. En su casa, explicó a la comitiva el apoyo que significó la asistencia del PMA para evitar que sus niños pasaran más hambre. Su situación de pobreza es crónica y entre las necesidades más urgentes mencionó agua y alimentos, además de atención en salud para sus hijos. 

La comitiva también observó la fuente de agua de la comunidad, un tajamar del que toman agua los animales también.

Embajadores y representantes diplomáticos partieron de El Espinillo con la impresión de que las necesidades de estas poblaciones requieren de acciones de largo aliento para superar la pobreza y la inseguridad alimentaria en la que están sumidas por ahora.