Nicaragua: "Después de Mitch, le teníamos miedo a la lluvia"

Publicado el 20 Agosto 2013

De izq. a der: Gemmo Lodesani, Director Regional del PMA; Rebecca Richards; el Representante de la Unión Europea en Centroamérica, Marc Litving, y Sabrina Quezada, en Nicaragua. (Copyright: WFP/Elio Rujano)

Ser una trabajadora humanitaria permite a Sabrina ejercer la profesión que ama --el periodismo--ya que le permite plasmar en palabras y en fotografias los logros, esperanzas, necesidades y el sentir de miles de nicaragüenses que participan de los proyectos del PMA. El PMA en Nicaragua es una "oficina en emergencia" proque siempre hay personas que necesitan o ser abandonadas ni olvidadas.

1) ¿Cuál es tu trabajo y cómo se lo explicarías a un niño pequeño?
Yo trabajo para una organización internacional que se llama Programa Mundial de Alimentos (PMA). Trabajamos con las comunidades rurales más pobres, aquellas donde las familias no tienen suficientes alimentos para los niños, ni para los adultos. Yo visito estas comunidades y hablo con las personas, las escucho, poniendo mucha atención para capturar todo lo que me dicen, lo que sienten, lo que necesitan, los logros que han alcanzado, y sus esperanzas. Después llego a mi oficina y trato de plasmar sus palabras y sus emociones en una hoja de papel, para compartir con todos sus sentimientos, su trabajo y sus aspiraciones. Siempre llevo una cámara conmigo, pues también les tomo fotografías, para que las personas que lean sus historias también pueden conocerlos.
 
2) ¿Qué es lo más difícil de su trabajo?
Lo más difícil es cuando llegamos a comunidades muy pobres y encontramos niños muy débiles, porque están enfermos y no hay alimentos en los hogares. Niños pequeños muy desnutridos, con madres también desnutridas que viven en la desesperación y la angustia. No hay nada en este mundo que justifique esta situación.
 
 

Día Mundial Humanitario
 

Este año, la ONU y sus socios están lanzando una campaña llamada #Elmundonecesitamás. Este primer proyecto de su tipo será, literalmente, convertir las palabras en la ayuda.

3) ¿Qué hiciste antes de incorporarte al PMA?
Soy periodista, entonces trabajé en un periódico cubriendo noticias del área social. Así aprendí sobre salud, nutrición, educación, etc. y cuando llegué al PMA me fue más fácil comprender e insertarme en su trabajo.
 
4) ¿Cómo encontraste tu camino en el PMA?
Pues lamentablemente fue a través de los desastres de origen natural. Nicaragua es uno de los países del mundo que más emergencias humanitarias tiene en el mundo debido a terremotos, inundaciones, huracanes, sequías y hasta hubo un tsunami. En el paso hubo una Representante del PMA que decía que estábamos en una “oficina de emergencia”, pues siempre hay personas que necesitan no ser abandonadas ni olvidadas.
 
5) ¿Cuál es tu experiencia más emocionante con el PMA?
Cada nueva operación es una experiencia emocionante. Desde que la inauguramos hasta que la clausuramos. Pero me emociona mucho cuando viajamos al campo con representantes de los países, organizaciones y empresas privadas que realizan contribuciones al PMA. Ellos vienen de países con altos niveles de vida a conocer las comunidades rurales en donde se invierten sus contribuciones. En estas comunidades no hay abundancia ni comodidades. Las personas no tienen smartphones, ni tablets, y los alimentos siempre escasean. Pero son generosos y comparten lo poco que tienen. Son cordiales con sus visitantes y sobretodo, son muy agradecidos con quienes les apoyan. Participar en estos encuentros es siempre muy emocionante porque los visitantes dejan Nicaragua conmovidos y con la sensación de haber vivido una experiencia inolvidable.
 
6) ¿Cuál es tu experiencia más aterradora?
Definitivamente fue el huracán Mitch en 1998. Llovía sin cesar y todo estaba inundado. El personal del PMA estaba transportando alimentos a los refugios en algunas zonas del país, pero las carreteras eran como ríos desbordados y los camiones no podían avanzar porque había muchos puentes caídos. Entonces vi aquel panorama desolador. Vacas, cerdos y gallinas ahogados, eran arrastrados por las corrientes. La gente salía de todos lados hacia las carreteras principales, dejando los campos, cargando a los niños y lo poco que podía llevar. Algunos halaban a sus perros atados con mecates. La gente necesitaba ser rescatada y ser llevada a un sitio seguro. Pero no había nadie allí que les ayudara. No olvido la desesperación de esos rostros. Ni la destrucción y el dolor que causó este fenómeno natural. El siguiente año cuando llegó la temporada de Invierno, la gente tenía miedo, miedo de la lluvia. Nadie quería que volviera a llover. Todos temblábamos cuando escuchábamos truenos. Pasó mucho tiempo para volver a acostumbrarnos a la lluvia.
 
7) ¿Qué es un humanitario?
Es quien se olvida de sí mismo para servir a los demás. Es quien está dispuesto a compartir su vida, su tiempo, su esfuerzo para construir un mundo con más justicia social.
 
8) ¿Eres tú un humanitario?
Soy una persona que intenta vivir su vida en base a los principios de equidad. Mi formación como periodista me dio algunos elementos para elevar mi voz por aquellas personas que no pueden o no saben cómo hacer valer sus derechos. Solo soy una “obrera de la tecla y la cámara fotográfica”, como dicen por allí acerca de los periodistas.