La experiencia de un hombre en el proyecto de alimentos por activos en Madagascar

Publicado el 17 Septiembre 2013

Jean Berthin – Viviendo en la escasez en el sureste de Madagascar en una zona propensa a ciclones. Copyright: WFP/Paul Delas

La región del sureste de Madagascar es muy propensa a ciclones e inundaciones, y estas catástrofes pueden tener un impacto real en las vidas de las personas y su capacidad para alimentarse. Gracias a las donaciones de Brasil y España, una iniciativa del Programa Mundial de Alimentos ha podido ayudar a que las comunidades puedan resistir los efectos de estos desastres naturales. Uno de los participantes de este proyecto, Jean Berthin, nos cuenta acerca de lo que este proyecto ha significado en su vida.

¿Te gustaría contarnos algo acerca de ti?
Mi nombre es Jena Berhim y vivo en Agnateza, una pequeña municipalidad en el sureste de Madagascar. Estoy casado y tengo cinco hijos. Ninguno de ellos asiste a la escuela.
¿A qué te dedicas?
Soy un agricultor, pero debido a las dificultades a las que me debo enfrentar todos los días, también pesco y produzco carbón vegetal  para poder alimentar a mi familia. Me enteré de que el Programa Mundial de Alimentos y Welt Hunger Hilfe estaban empezando un proyecto comunitario en mi municipalidad y corrí enseguida a inscribirme en la lista de participantes.  
 ¿Cuál es tu rutina de diaria?
Durante la temporada de cosecha, trato de proveer a mi familia tres comidas al día, aunque a veces es difícil. Pescar ayuda a alimentar a mi familia, sin embargo, la producción agrícola no fue muy buena el año pasado debido a la falta de lluvia. Los trabajos extras que he estado haciendo  no han sido suficientes para cubrir todas nuestras necesidades alimentarias. Necesitaba encontrar algo más que hacer y afortunadamente el PMA  había empezado a ayudar a las comunidades con su programa de creación de activos. Este programa trata de restaurar la infraestructura agrícola y realizar diferentes actividades relacionadas con el tema. Al ser parte de esto, puedo llevar más alimentos a la mesa.
¿De qué se trata esta actividad y cuáles son los beneficios que tu comunidad puede obtener?     
Aproveché la oportunidad que me ofrecieron. Gracias a eso, estoy plantando árboles y me siento afortunado de tener la oportunidad de formar parte de esto.  Esta organización no solo me dio  la oportunidad de trabajar con ellos, sino que también me permite asegurar el futuro de mis hijos. Soy yo quien planta los árboles, pero mis hijos se beneficiarán de los  árboles en el futuro ya que tendrán madera disponible. Ellos están bendecidos. Cuando crezcan habrá madera disponible para que puedan construir sus propias casas, producir carbón vegetal, y así, podrán ganar dinero adicional.
¿Cuál ha sido el impacto que el proyecto Alimentos por Activos ha tenido en tu vida?
La organización de esta actividad me ha ayudado de manera considerable. Me ayudó a cubrir más de la mitad de las necesidades de mi familia en términos de alimentos, especialmente durante el periodo previo a la cosecha. Dos meses de este trimestre, el cual es a veces llamado la temporada de carestía, fueron cubiertos por las raciones de alimentos que recibí a cambio del trabajo que estuve haciendo. Estoy muy feliz por poder marcar una diferencia en el futuro de mis hijos y de la comunidad, y al mismo tiempo obtener alimentos adicionales para sustentar a mi familia.
¿Cuáles son tus planes para la siguiente temporada de ciclones?
Agnateza es una zona de ciclones de alto riesgo y enfrentarse a ellos nunca ha sido fácil.  Es por esto, que la gente se preocupa por dos aspectos en especial: vivienda y alimentos. En la región de Agnateza, todos nos reunimos para asegurarnos de que tengamos un techo que nos cubra. La mayoría de nosotros reforzamos nuestros techos y los reparamos cuando es necesario. Mientras tanto, nos aseguramos de que los salones de las escuelas primarias puedan servir como refugio para las víctimas de los ciclones. Hace mucho tiempo, me aliste para la temporada de ciclones reparando el techo y talando los árboles de alrededor. A mí me preocupa más apoyar las necesidades de mi familia. Desde el inicio de la temporada de cosecha, he hecho todo lo posible para tener una reserva de comida, pero debido a las malas cosechas del año pasado, nos hemos tenido que conformar con yuca, la cual alternamos con arroz durante la temporada de ciclones.

 

ACERCA DEL AUTOR

Brice Rakotondrafara

Asistente de Información Pública

Brice Rakotondrafara trabajaba como gerente de compras en American Center en Antananarivo y también trabajó en el sector privado antes de unirse al PMA como Asistente de Información Pública en julio del 2013.