Colombia: una mamá superpoderosa

Publicado el 07 Marzo 2013
Maryelly Layton sostiene a Gilbran Stiven en su hogar.
Maryelly Layton tenía siete meses de embarazo cuando tuvo que huir de su comunidad producto de la violencia. Debido a sus precarias condiciones, su bebé nació prematuro, pero gracias a su fortaleza y al apoyo de alimentos del PMA, Maryelly ha podido recuperarse y alimentar a su bebé.

FLORENCIA. --Maryelly Layton es una joven que a sus 18 años fue víctima de desplazamiento forzado en Colombia. Con siete meses de embarazo, tuvo que salir de la vereda “El Foro”, en el municipio de La Montañita, Departamento del Caquetá el 25 de Agosto de 2012.

Llegó a la ciudad de Florencia donde se hospedó en la casa de un familiar. Allí se encontró con condiciones habitacionales y socioeconómicas que no eran las más aptas para ella y su bebé. El 7 de septiembre de 2012 tuvo que ingresar de urgencias al Hospital María Inmaculada de Florencia debido a que las condiciones irregulares y otros factores, entre ellos nutricionales y psicológicos, le provocaron un parto prematuro. El pequeño que dio a luz pesó tan solo 1,400 gramos y midió 44 centímetros. Esa pequeña criatura lleva hoy por nombre Gilbran Stiven.

A causa de su bajo peso e inmadurez pulmonar Gilbran tuvo que permanecer hospitalizado durante 17 días en la Unidad de Cuidados Intensivos. En ese momento Maryelly era una de las beneficiarias de la operación de socorro del PMA, que le entregó los alimentos muy apropiados para su condición de nueva madre. Tal y como ella lo expresó, estos alimentos “le cayeron como anillo al dedo” ya que ella tenía que estar todos los días pendiente de su bebé en el hospital, estaba sin trabajo y con un delicado estado de salud, pues le realizaron cesárea y en su condición necesitaba una alimentación adecuada. Los alimentos del PMA cubrieron esa necesidad inmediata de nutrición.

A la fecha, Gilbran Stiven está a punto de cumplir seis meses y gracias al cuidado y amor de su mamá está bien de salud: pesa 6,000 gramos y su talla supera los 69 centímetros aunque todavía se encuentra en fase de recuperación teniendo en cuenta que el niño nació aproximadamente nueve semanas prematuramente.

Infortunadamente, hay muchas historias como la de Maryelly y Gilbran en Colombia. Sin embargo, este es un gran ejemplo de que cuando el alimento se brinda en el momento oportuno y con la calidad y cantidad adecuadas, se puede hacer la diferencia entre un futuro incierto y otro lleno de oportunidades y desarrollo.

El PMA en Colombia asiste a mas de 9,000 madres y niños en condiciones de inseguridad alimentaria. Gracias a la entrega de alimentos y de las actividades complementarias, el PMA garantiza que los niños y familias atendidas cuenten con mecanismos de subsistencia y puedan progresar en igualdad de condiciones.