Bolivia: Cupones por trabajo, nueva modalidad en marcha

Publicado el 06 Febrero 2013

Bajo la modalidad de alimentos por cupones, mujeres de la comunidad El Carmen, en San Julián, construyeron y regeneraron huertos mientras los varones construyeron defensivos en la rivera del Rio Grande. (Copyright: WFP/Ximena Loza)

Las jornadas de trabajo y esfuerzo son recompensadas con cupones que las familias campesinas canjearán por alimentos en comercios de las ciudades de San Julián y Montero, en el departamento de Santa Cruz.

LA PAZ. --Bajo un sol que arde, con no menos de 35 grados, los hombres de la comunidad El Carmen, en San Julián, extenúan sus fuerzas a orillas del Río Grande. Juntos construyen defensivos para proteger sus hogares del caudal fluvial que ruge con furia, aumentando sus aguas. La propensión de la zona a las inundaciones ha puesto en vilo a estos campesinos que no descansan en su faena de llenar bolsas de polipropileno con arena y apilarlas ordenadamente al borde del río, con la confianza de que su esfuerzo será mayor que el ímpetu de las aguas que año tras año han venido anegando sus viviendas y las pocas extensiones de tierra que cultivan para subsistir. Las jornadas de trabajo y  esfuerzo son recompensadas con cupones que las familias de los campesinos canjearán por alimentos en comercios de las ciudades de San Julián y Montero, del departamento de Santa Cruz.

Reduciendo el riesgo de desastre y aumentando la seguridad alimentaria
La construcción de defensivos para la reducción de riesgo de desastre es la segunda fase de una intervención del PMA para la recuperación de hogares en inseguridad alimentaria afectados por desastres naturales consecutivos, bajo la modalidad de cupones por trabajo. Esta modalidad, financiada por Suiza y por el PMA, no es nueva para la comunidad El Carmen. En la primera fase de la intervención, las mujeres de la comunidad construyeron y regeneraron huertos comunales y familiares para cultivar verduras y mejorar su alimentación y la de sus familias. Por este trabajo, recibieron también cupones para canjear por alimentos. Esta vez, aunque el trabajo corresponde meramente a los varones, han llegado hasta la orilla del Rio Grande también algunas mujeres para ayudar, igual que algunos hombres las apoyaron en las tareas difíciles del huerto.

Don Sabino, miembro de la comunidad, explica que los defensivos son sumamente necesarios “para evitar mayor sufrimiento a las poblaciones aledañas que año tras año hemos soportado la llenura”, refiriéndose a las inundaciones.  Asegura que ”con los trabajos emprendidos -huertos y salchichones (defensivos)-, estamos haciendo frente a las dificultades”.

Huertos: un potencial para generar ingresos
Las mujeres de El Carmen, quienes ya tuvieron la oportunidad de canjear alimentos, están muy contentas. Mencionan, en general, haber canjeado principalmente alimentos secos (quinua, arroz, variedad de leguminosas, fideos y huevos) que complementan con los vegetales que cultivan en los huertos comunales en su dieta diaria. En un futuro cercano, cuando dominen las técnicas de producción en huerto por medio de las capacitaciones, aseguran que llevarán el excedente de su producción al mercado para generar ingresos adicionales. El ahorro que por ahora logran canjeando alimentos y cultivando vegetales para el consumo de sus familias en vez de comprarlos, están destinándolos a la educación de sus hijos, justo cuando empieza el nuevo año escolar.

ACERCA DEL AUTOR

Ximena Loza

Oficial de Información Pública

Ximena Loza ha sido Oficial de Información Pública del PMA en América del Sur desde el 2000. Posee una maestría en género y desarrollo.