3 madres sirias que conocimos en el mercado

Publicado el 04 Abril 2013

El PMA planea llegar a unos 37.000 refugiados sirios en Turquía con los cupones de alimentos, que pueden utilizar para comprar carne fresca y verduras en las tiendas locales como esta. (Copyright: PMA / Christina Hobbs)

Familias sirias que viven en el campamento de Harran en Turquía comenzaron a recibir tarjetas electrónicas de alimentos el mes pasado, lo que les permite comprar sus propios alimentos en los supermercados locales. Carnes, frutas, verduras y especias son sólo algunas de las cosas que pueden comprar con las tarjetas. Para saber cómo este programa está ayudando a las familias en Harran, hablamos con tres madres sirias que fueron a comprar comida.
HARRAN- Familias sirias que viven en el campamento de Harran en Turquía ya pueden hacer sus propias compras de alimentos gracias a tarjetas electrónicas que les fueron entregadas el mes pasado por el PMA y la Media Luna Roja Turca.
 
Las tarjetas, que se acreditan con 80 liras turcas por persona (alrededor 45.00 Dólares americanos) y que son recargadas cada mes, les permite a los refugiados comprar carne, verduras, té de especias y aceites en los tres supermercados del pueblo. Ese dinero es suficiente para que las familias coman una dieta equilibrada, cocinando muchas de las mismas cosas que solían comer en casa.
 
Para saber cómo las tarjetas de los alimentos han mejorado la vida de las familias en el campamento, fuimos al supermercado local y hablamos  con tres madres sirias mientras compraban alimentos.
 
Chalotes y huevos
 
Umraya Zeim estaba en el mercado comprando chalotes frescos y huevos para hacer una tortilla, un plato que sus hijos adoran. "Es una comida sencilla que siempre solíamos comer antes de la guerra", dice ella. Umraya también compró un montón de fruta fresca, lo cual normalmente no se incluyen en las raciones de alimentos del PMA. "Estamos agradecidos por las comidas calientes que nos proporcionaron cuando llegamos por primera vez a el campamento, pero no es lo mismo poder cocinar por ti mismo", dice.
 
Lentejas y verduras
 
Fátima Samman, una madre de cinco hijos, tenía una cesta llena de harina de mijo, lentejas verdes y verduras en escabeche. Ella nos contó que su esposo estaba en una dieta estricta tras someterse a una cirugía de corazón, y tenía que comer liviano. "Se puso muy débil con el viaje al campamento. Estoy feliz de poder cocinarle lo que necesita para su salud ", dice. Fátima añadió que ella está cuidado con lo que compra, debido a que la comida es más cara en Turquía que en Siria.
 
Fried Ma'kali
 
Luna Nashef estaba escogiendo verduras para hacer Ma'kali, un plato ligeramente frito, para su marido y sus hijos. Después de huir de su hogar, la dieta de su familia consistió en alimentos secos por un mes entero mientras esperaban cruzar la frontera. Ella dice que cocinar de nuevo, con productos frescos que compra en el mercado, ha sido un alivio tremendo. Decidir lo que habrá en el menú es un asunto de familia, donde sus hijos participan activamente.