Desnutrición


 

Una persona desnutrida tiene dificultad para hacer cosas normales, como crecer o resistir enfermedades. El trabajo físico se vuelve problemático y hasta las capacidades de aprendizaje pueden disminuir. En cuanto a las mujeres, el embarazo se vuelve algo riesgoso, ya que no es seguro que puedan producir una leche materna que sea nutritiva para el bebé.


Para una persona que no recibe suficientes alimentos o suficientes alimentos adecuados, la desnutrición está a la vuelta de la esquina. Por más de que la persona coma suficiente, va a estar desnutrido si los alimentos que come no proporcionan la cantidad de micronutrientes – vitaminas y minerales –  apropiada para cumplir con las necesidades nutricionales diarias.

La desnutrición y las enfermedades están estrechamente relacionadas. A veces, una enfermedad se da por desnutrición, otras veces es una causa contribuyente. De hecho, la desnutrición es el mayor contribuyente a enfermedades en el mundo, según el Comité de Coordinación sobre Nutrición de la ONU (SCN, por sus siglas en inglés).

La desnutrición a temprana edad conduce a una reducción del desarrollo físico y mental durante la infancia. El retraso de crecimiento, por ejemplo, afecta a más de 147 millones de niños en preescolar, en los países en desarrollo, según el quinto reporte sobre la Situación Nutritiva Mundial del SCN. Este mismo reporte muestra que la deficiencia de yodo es la mayor causa, a nivel mundial, de retardo mental y daño cerebral.

La desnutrición afecta el desempeño académico y estudios han demostrado que a veces conduce a menos ingresos en la edad adulta. Además, la desnutrición hace que las mujeres tengan bebés con bajo peso al nacer.

Ventana de oportunidad

Los primeros dos años de vida ofrecen una “ventana de oportunidad” crucial. En este periodo se puede prevenir el daño irreversible que sigue a la desnutrición infantil. Las operaciones del PMA se enfocan en las primeras etapas de la vida, es decir, desde la concepción (-9 meses) hasta los 24 meses de edad. Tratamos de asegurarnos que los menores de 2 años reciban las vitaminas y los minerales que necesitan.

Hay dos lados para la eliminación de la desnutrición: 1) mantener la calidad y cantidad de alimentos que una persona ingiere; y 2) garantizar atención médica adecuada y un medio ambiente saludable. El papel del PMA en la lucha contra la desnutrición es  no solo dar los alimentos y nutrientes a las personas que lo necesitan, sino también actuar donde existe la amenaza de la desnutrición.