Bolivia: Comunidad revive una práctica agrícola ancestral con apoyo de Italia y Suiza

Publicado el 13 Marzo 2015

Doria Mamani, de la comunidad de Piedra Larga, sostiene uno de los cupones del PMA. Copyright: WFP/Alice Luraghi

Un proyecto de cupones por activos, financiado por la cooperación suiza y la italiana, ha ayudado a fortalecer los lazos entre los residentes de la comunidad de Entre Ríos –en su mayoría madres solteras, ancianos y personas con discapacidad—y a revivir una práctica ancestral llamada “tornavuelta”, que ayuda al cuidado de los huertos familiares. Unas 1,000 familias se benefician del proyecto.

ENTRE RÍOS (Tarija, Bolivia) –Las comunidades campesinas de la actualidad en esta zona son distintas a las de antaño. Ahora la gente, y sobre todo las mujeres, viven de forma muy dispersa y con muy pocas ocasiones para reunirse y compartir momentos, opiniones y sentimientos.

Mientras los hombres abandonan las áreas rurales en busca de trabajos ocasionales en la ciudad, las mujeres, madres solteras, adultos mayores y personas discapacitadas enfrentan la soledad y en muchos casos el abandono.

Apoyo a medios de vida y reducción de riesgos

Desde mayo de 2014, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) junto al Gobierno Municipal de Entre Ríos viene implementando un proyecto bajo la modalidad de “cupones por activos” en apoyo a más de 1,000 familias en comunidades rurales, indígenas y campesinas, altamente vulnerables a la inseguridad alimentaria. Los fondos para implementar el proyecto vienen de los gobiernos de Italia y Suiza.

Durante la última semana de febrero de 2015, se ha llevado a cabo la segunda distribución de cupones a las familias beneficiarias. En esta ocasión, representantes de los gobiernos donantes de Suiza e Italia, del Vice Ministerio de Desarrollo Rural y Agropecuario, y de la Gobernación de Tarija han podido visitar, junto a representantes del Municipio y del PMA, las obras realizadas por los participantes y asistir a la entrega y canje de los cupones en la tiendas seleccionadas.

La visita a todas las actividades ha ofrecido también la oportunidad a las diferentes partes involucradas de observar los resultados alcanzados durante los meses de implementación y escuchar de los mismos beneficiarios sus opiniones acerca del impacto que el proyecto está teniendo sobre sus vidas y sus costumbres.

El retorno del “tornavuelta”

Según la mayoría de los beneficiarios, sobre todo mujeres, entrevistados durante la visita al terreno, el proyecto del PMA ha impulsado el retorno a una forma tradicional de organización del trabajo agrícola en las comunidades campesinas de la zona, llamado tornavuelta. 

“Siguiendo el esquema del tornavuelta”, explica Justina Rodriguez Colque de la comunidad campesina de Piedra Larga, “todos los miembros de nuestro grupo trabajamos juntos turnándonos entre los chacos de propiedad de cada uno de nosotros”.

Este sistema –utilizado en el pasado y luego abandonado– permite agilizar de forma consistente los trabajos agrícolas, ya que más personas hacen juntas el trabajo que una persona sola haría mucho más lentamente. El hecho de turnarse entre los chacos de cada uno de los participantes al grupo de trabajo representa también una forma de control muy estricta sobre el grupo mismo. 

“Uno para todos y todos para uno”

“Uno para todos y todos para uno”, exclama feliz Rosaura Manpaso, secretaria del grupo de trabajo de la comunidad campesina de Piedra Larga. El sentido social ínsito en la práctica del tornavuelta es muy fuerte y representa un factor clave del empoderamiento comunitario que se ha logrado promover a través del proyecto.

Gracias al sistema del tornavuelta, que recién gracias al proyecto de cupones y efectivo del PMA ha sido recuperado como forma de trabajo comunitario, mujeres, ancianos y personas vulnerables, han encontrado una forma para volver a sus propios terrenos, rehabilitando y sembrando los chacos abandonados desde hace tiempo. 

Según Juana Sanchez de la comunidad de Canaleta Tranca: “el trabajo ahora es más liviano y nosotras somos más felices, estamos menos solas y somos más solidarias con los más vulnerables”.