La nueva cosecha apenas ofrece respiro frente a la amenaza del hambre en Sudán del Sur

Publicado el 06 Noviembre 2017

Un agricultor cosecha sorgo en Aweil a finales de septiembre. El agricultor forma parte del proyecto del FAO y el WFP financiado por el Reino Unido para desarrollar la resiliencia de las familias vulnerables al hambre. Copyright: FAO/Albert Gonzalez Farran 

Las tasas de malnutrición se disparan, especialmente entre los niños, mientras se anuncia un inicio temprano de la temporada de carestía.

 

ROMA/JUBA – La actual temporada de recolección no supondrá acabar con el hambre en Sudán del Sur, ya que el conflicto perdura en la mayor parte del país y la hiperinflación sitúa los alimentos fuera del alcance de muchas personas, según la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF) publicada hoy por el Gobierno de Sudán del Sur, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (WFP) y otros socios humanitarios.

 

El número de personas que padecen inseguridad alimentaria severa en todo el país podría bajar a 4,8 millones entre octubre y diciembre, frente a los seis millones de junio. Sin embargo, estos 4,8 millones suponen 1,4 millones más que en el mismo período del año pasado, y gran parte de este aumento corresponde a la categoría de “Emergencia” (fase 4 en la escala de 5 niveles de la CIF).

“La temporada de recolección no ha supuesto un gran alivio para los millones sursudaneses que carecen de alimentos suficientes. El cinturón verde del país ha resultado devastado por los combates, y encontrar una solución pacífica a esta tragedia provocada por el hombre debería ser la principal prioridad, o la situación empeorará el próximo año”, advirtió Serge Tissot, Representante de la FAO en Sudán del Sur.
 
Se prevé que la situación de la seguridad alimentaria empeore a principios de 2018, ya que la “temporada de carestía” -cuando las familias suelen quedarse sin alimentos tras una cosecha y antes de la siguiente-, comience tres meses antes de lo habitual. Muchas personas apenas tienen medios para hacer frente a las privaciones de la temporada de carestía, por lo que es previsible que la situación se vuelva cada vez más precaria.

“Una respuesta humanitaria masiva ayudó a evitar una hambruna en algunas zonas del país este año. Pero incluso con la actual temporada de cosecha, millones de personas necesitan ayuda sostenida para sobrevivir”, señaló por su parte Adnan Khan, Representante de WFP en Sudán del Sur. “Resulta estremecedor considerar que en el peor de los escenarios, podrían aparecer condiciones parecidas en múltiples lugares durante la temporada de carestía de 2018”.

Los equipos a cargo del análisis identificaron dos condados -Wau y Ayod-, donde un total de 25 000 personas se enfrentan a una situación “catastrófica” según la escala de la CIF. El panorama más preocupante es en Gran Baggari (subdistrito del antiguo Wau), donde al menos el 15 por ciento de la población se enfrenta a condiciones de hambruna, la inseguridad ha limitado considerablemente las actividades de subsistencia y la ayuda humanitaria.

Existe la necesidad urgente de abrir un corredor humanitario desde Wau al área de Gran Baggari para permitir que los organismos suministren ayuda integral.

Niveles elevados de malnutrición

La malnutrición ha empeorado también en comparación con el mismo período del año pasado, con estudios que señalan tasas de malnutrición en la mayoría de las comunidades muy por encima del umbral de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -del 15 por ciento- y con más del 30 por ciento de la población malnutrida en varios condados.

Según las previsiones, más de 1,1 millones de niños menores de cinco años sufrirán malnutrición en 2018, incluidos cerca de 300 000 niños con malnutrición severa, lo que conlleva un mayor riesgo de muerte.

“Demasiados niños pasan hambre en Sudán del Sur. Más de una quinta parte de las personas con dificultades para alimentarse son niños menores de cinco años”, advirtió Mahimbo Mdoe, Representante de UNICEF en Sudán del Sur. “Esto –añadió- ha originado un problema de malnutrición que está poniendo en riesgo muchas vidas”.

Los precios alimentarios se disparan

La inseguridad sigue dificultando la producción alimentaria y perturbando los mercados. Junto con una economía en crisis, esto ha llevado a precios extremadamente altos de los alimentos. Una gran parte de los productos básicos -como sorgo, maíz y harina de trigo- han incrementado su precio hasta en un 281 por ciento en comparación con el año pasado, llegando incluso a alzas de hasta el 560 por ciento en mayo, en el momento álgido de la temporada de carestía.

En Juba, el precio de un saco de 100 kg de sorgo ha alcanzado las 11 285 libras sursudanesas (SSP), en comparación con 4 314 SSP hace un año, muy por encima de lo que la mayoría de las familias pueden pagar.

A nivel nacional, millones de personas sobreviven gracias a la ayuda humanitaria, y si las condiciones de seguridad amenazan aún más las operaciones de los organismos humanitarios, la situación empeorará rápidamente.

El informe advierte que el conflicto permanente, junto con mayores restricciones de acceso a los organismos de ayuda y la inestabilidad económica, resultarán posiblemente en el deterioro de unas condiciones ya graves en múltiples localidades en todo Sudán del Sur en 2018.

Respuesta rápida

Los equipos humanitarios se enfrentan a enormes desafíos logísticos y de seguridad para llegar a las comunidades necesitadas.

La FAO ha proporcionado material de pesca, agrícola y para el cultivo de hortalizas a más de 4,2 millones de personas, muchas de ellas en zonas de difícil acceso o afectadas por el conflicto, para ayudarlas a cultivar u obtener sus propios alimentos. También ha vacunado a más de 4,8 millones de animales para proteger estos activos que ofrecen sustento a las familias vulnerables.

UNICEF, junto con sus socios, ha atendido en lo que va del año a más de 160 000 niños con malnutrición aguda grave. Su objetivo para 2017 es llegar a 207 000 niños malnutridos en todo el país, dentro de su enfoque multisectorial para hacer frente a la situación.

                                                       #                              #                                 #

FAO
Lieke Visser, FAO South Sudan, +211 922 001 661, lieke.visser@fao.org
Zoie Jones, FAO Rome, +39 06570 56309, zoie.jones@fao.org

UNICEF
Tim Irwin, UNICEF South Sudan, +211 912 162 888, tjirwin@unicef.org
James Elder, UNICEF Nairobi, +254 715 581 222, jelder@unicef.org

WFP
Alessandro Abbonizio, WFP South Sudan, +211 922 465 561, alessandro.abbonizio@wfp.org
Peter Smerdon, WFP Regional Office Nairobi, +254 707 722 104, peter.smerdon@wfp.org