Casi dos tercios de la población en Sudán del Sur amenazados por el aumento del hambre. La ayuda continuada es fundamental para evitar que el hambre alcance niveles nunca vistos

Publicado el 26 Febrero 2018

JUBA – Más de 7 millones de personas en Sudán del Sur -casi dos tercios de la población- podrían padecer una grave inseguridad alimentaria en los próximos meses sin ayuda humanitaria continuada –y acceso a la misma-, advirtieron hoy tres organismos de las Naciones Unidas.

Si esto sucede, se habrá alcanzado la cifra más alta jamás registrada de víctimas de la inseguridad alimentaria en Sudán del Sur. El período de mayor riesgo será la temporada de carestía, entre mayo y julio. Particularmente amenazadas se encuentran 155 000 personas, incluyendo 29 000 niños, que podrían sufrir los niveles más extremos de hambre.
 
En enero, 5,3 millones de sursudaneses -casi la mitad de la población- tenían dificultades para encontrar alimentos suficientes a diario, y estaban en niveles de “crisis” o “emergencia” de inseguridad alimentaria (Fases 3 y 4 de la CIF), según el informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) publicado hoy.
 
Esto supone un aumento del 40 por ciento en el número de personas gravemente afectadas por la inseguridad alimentaria en comparación con enero de 2017.
 
El informe llega un año después de que se declarara la hambruna en determinadas zonas de Sudán del Sur, en febrero de 2017.
 
La mejora del acceso y una respuesta humanitaria masiva lograron contener y el año pasado evitar la hambruna. A pesar de ello, las perspectivas de la inseguridad alimentaria nunca han sido tan sombrías como lo son ahora.
 
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP) advierten que se pueden revertir los progresos realizados para evitar que la población muera de hambre y que más personas que nunca pueden verse arrastradas a condiciones de hambruna y hambre severa en el período de mayo-julio, a menos que se mantenga la ayuda y el acceso a la misma.
 
“La situación es muy precaria, y estamos cerca de presenciar otra hambruna. Las previsiones son desoladoras. Si las ignoramos, nos enfrentaremos a un drama creciente. Pero si los agricultores son apoyados para restablecer sus medios de subsistencia, veremos una mejora rápida en la situación de seguridad alimentaria del país, gracias al aumento de la producción local”, aseguró Serge Tissot, Representante de la FAO en Sudán del Sur.
 
Un drama creciente que no se puede ignorar
 
Los niveles generales de hambre han aumentado debido a un conflicto prolongado que ha llevado a una reducción de la producción alimentaria y ha perjudicado constantemente los medios de vida. Esto se vio agravado por el colapso de la economía, que afectó a los mercados y el comercio, impidiendo así poder compensar la disminución de la producción local de alimentos.
 
Los periodos de sequía prolongados, las inundaciones y la infestación continua de plagas -como la del gusano cogollero-, han tenido también un impacto perjudicial.
 
“La situación es grave y se está deteriorando con cada año de conflicto, a medida que más personas pierden lo poco que tenían. Nos preocupa que la temporada de carestía -cuando se acaba la cosecha-, comenzó mucho antes de lo habitual”, advirtió Adnan Khan, Representante de WFP y Director de País en Sudán del Sur. “A menos que podamos preposicionar la ayuda, en lugar de organizar una respuesta más costosa durante la temporada de lluvias, más familias tendrán dificultades para sobrevivir”.
 
En áreas como Unity, Jonglei, Upper Nile y Equatoria Central, devastadas por estallidos repetidos de violencia y el desplazamiento de la población, la proporción de población que padecen inseguridad alimentaria extrema oscila entre el 52 y el 62 por ciento, más de la mitad de la población conjunta de los estados. Se espera que este porcentaje siga aumentando, a menos que las personas encuentren los medios para recibir, producir o comprar sus propios alimentos.
 
Cartografía del hambre: pronósticos para la primera mitad de 2018
 
• Febrero-abril de 2018: 6,3 millones de personas en las Fases 3 de la CIF (“Crisis”), 4 (“Emergencia”) y 5 (“Catástrofe”). Aquí se incluyen 50 000 personas en la Fase 5.
 
• Mayo-julio de 2018: 7,1 millones de personas en las Fases 3, 4 y 5 de la CIF. Aquí se incluyen 155 000 personas en la Fase.

1,3 millones de niños menores de cinco años amenazados por la malnutrición aguda

El conflicto y el agravamiento del hambre han llevado a tasas muy elevadas de malnutrición. Sin ayuda, se prevé que en mayo más de 1,3 millones de niños menores de cinco años se vean amenazados por la malnutrición aguda.

Las tasas de malnutrición aumentarán una vez que comience la temporada de lluvias en abril. Una vez que esto suceda, muchas comunidades quedarán aisladas y no podrán acceder a los servicios médicos. Las lluvias harán inutilizables las carreteras de tierra del país y será cada vez más difícil enviar suministros a los centros médicos.
 
“Nos estamos preparando para unas tasas de malnutrición severa entre los niños nunca antes vistas en este país”, advirtió Mahimbo Mdoe, Representante de UNICEF en Sudán del Sur. “Sin una respuesta urgente y acceso a los más necesitados, muchos niños morirán. No podemos permitir que eso suceda”, añadió. 
 
De particular preocupación son las áreas alrededor de Leer, Mayendit, Longochuk y Renk, donde los niños menores de cinco años se enfrentan a niveles extremadamente graves de malnutrición.

 
Respuesta hasta la fecha
 
El año pasado, la FAO, WFP, UNICEF y sus socios llevaron a cabo la mayor campaña de ayuda realizada hasta ahora, salvando vidas y conteniendo la hambruna. En 2017, los asociados llevaron a cabo más de 135 misiones humanitarias rápidas en las áreas más difíciles de alcanzar, aportando ayuda vital para más de 1,8 millones de personas.
 
En 2017, la FAO proporcionó a 5 millones de personas -muchas en áreas difíciles de alcanzar o afectadas por conflictos-, semillas y aperos para sembrar y aparejos de pesca. La FAO también ha vacunado a más de 6,1 millones de cabezas de ganado para mantener a los animales vivos y sanos. Esto ha resultado vital, ya que la mayoría de la población depende de la ganadería para su supervivencia.
 
UNICEF y sus socios llegaron a alrededor de 208 000 niños con malnutrición aguda severa en 2017 y planean llegar a 215 000 este año. Junto con WFP, UNICEF participó en 51 misiones de respuesta rápida en 2017 para llegar a las comunidades privadas de ayuda humanitaria regular. El Mecanismo de Respuesta Rápida (MRR) seguirá siendo un medio clave para acceder a las comunidades afectadas por el conflicto en los próximos meses.
 
En el momento álgido de su respuesta este año, WFP tiene como objetivo llegar a 4,4 millones de personas con ayuda alimentaria y nutricional para salvar vidas. WFP está preposicionando los alimentos en áreas que probablemente quedarán aisladas durante la temporada de lluvias, para que la población no pase hambre. WFP planea posicionar previamente 140 000 toneladas de alimentos y suministros nutricionales, un 20 por ciento más que en 2017, en más de 50 lugares en todo el país.
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