Bolivia: Un día que un niño no come, es un día que no se recupera

Publicado el 18 Marzo 2014

Juana Sánchez llegó al punto de distribución de alimentos para recoger los productos del PMA destinados a la alimentación escolar. Copyright: WFP/Ximena Loza

Un pequeño acto precedió la primera entrega de alimentos para la merienda escolar en el municipio de Padcaya, departamento de Tarija. En la oportunidad, autoridades locales y departamentales ponderaron el esfuerzo del PMA que, junto al aporte del propio municipio, hace posible que los niños tengan una alimentación de calidad cada día en la escuela, de manera sostenible.

“Un día que un niño no come, es un día que no se recupera nunca más”, con estas palabras ilustró la ex ministra de Justicia y ahora Secretaria de Desarrollo Rural y Campesino de la Gobernación de Tarija, Nilda Copa, la importancia de la alimentación escolar y la premura de hacer todos los esfuerzos por que cada niño y niña, en todas las escuelas rurales del departamento de Tarija, tengan todos los días de clase una merienda escolar que les permita concentrarse mejor en las lecciones y compensar la energía gastada diariamente en las largas caminatas de su casa a la escuela, a menudo varios kilómetros.  

Mujeres impulsando la merienda escolar

 Maestros y, en su mayoría, madres de familia que componen las juntas escolares se han dado cita en la capital del municipio para recoger, por primera vez en el municipio, los alimentos del PMA para la merienda escolar. Entre ellas, destaca Juana Sánchez Flores, presidenta de la junta escolar de la escuela Orozas Norte, en la comunidad del mismo nombre. Como responsable de la junta, ha llegado hasta el centro de distribución de alimentos junto a sus dos hijos y acompañada del maestro Juan Carlos Pérez para retirar los alimentos destinados a la escuela. En su comunidad, son 12 los alumnos que, en una escuela multigrado, comparten al único maestro desde inicial hasta quinto. Entre ellos Dalma, la hija de Juana Sánchez, quien con 8 años cursa el tercer grado de primaria y ha llegado junto a su madre hasta el punto de distribución de alimentos. 

“Los padres de familia me escogieron presidenta de la junta…dicen que las mujeres somos mejores para manejar las cosas de la escuela. Tenemos ya desayuno escolar que nos da el gobierno municipal, pero agradecemos al PMA por la ración que nos entrega porque podremos ofrecer, además, una merienda en la escuela y se trata de los alimentos más caros…eso nos ayudará enormemente” cuenta Juana Sánchez, mientras espera que llamen su nombre para recoger los alimentos.  Junto al maestro, para 45 días de clase llevó hasta su comunidad dos quintales de harina fortificada, 20,5 litros de aceite vitaminado y tres kilos de sal yodada que deberán utilizarse antes de la próxima distribución. 

La merienda escolar del PMA potencia la producción nacional y local de alimentos

“Todos los alimentos se compran localmente, potenciando así el mercado nacional” explica Sergio Torres, Jefe de la Unidad de Programas del PMA, a la autoridad departamental Nilda Copa, quien celebra que el PMA adquiera alimentos de producción nacional, porque recuerda a su familia en la comunidad de Quebrada Honda, en el municipio de Yunchará, como beneficiaria de “alimentos por trabajo” hace muchos años. “En ese entonces –relata- los alimentos del PMA decían ‘made in USA’, ahora son hechos en Bolivia y eso va en línea con el enfoque de soberanía alimentaria que promulga nuestra nueva constitución política del Estado”, nos recuerda Nilda a todos los presentes, a tiempo de mencionar que la inversión en la alimentación de la niñez es una prioridad del gobernador de Tarija y una visión impulsada por ella desde su despacho pues, desde que fuera en su comunidad facilitadora de los centros de atención PAN apoyados por el PMA hace varios años, entiende bien el valor de una buena alimentación en los niños para un mejor aprovechamiento en el aula. 

Además de potenciar el mercado nacional interno con la compra de productos para la alimentación escolar, el PMA también impulsa la producción de alimentos idóneos para la merienda escolar en el ámbito local y promueve su compra por parte de los gobiernos municipales, de modo que se estimule el desarrollo económico local y el consumo de alimentos locales en las escuelas, producidos y/o transformados por pequeños agricultores, a menudo los propios padres de los escolares. 

ACERCA DEL AUTOR

Ximena Loza

Oficial de Información Pública

Ximena Loza ha sido Oficial de Información Pública del PMA en América del Sur desde el 2000. Posee una maestría en género y desarrollo.