Bolivia: La escuela, núcleo del desarrollo local sustentable

Publicado el 02 Octubre 2013

Niñas de la escuela Sundur Wasi cosechan remolachas del huerto escolar. Copyright: WFP/Ximena Loza

En Bolivia, el PMA ideó la implementación de un innovador modelo de gestión de la alimentación escolar sostenible que potenciara el desarrollo económico local. Bajo este modelo, en torno a la escuela y a la alimentación escolar, se forjan mejores días para toda la comunidad. Sus actores principales son el PMA, los gobiernos municipales, las asociaciones de productores, padres y madres de familia, alumnos y maestros.

LA PAZ. --En la convergencia de este modelo, el rol del PMA es muy proactivo y no se limita sólo a la entrega de alimentos para un turno de comida de lo que se denomina la alimentación escolar: desayuno y almuerzo.

El PMA, además, coordina para que el gobierno municipal costee el otro turno de comida y que, dentro de esa merienda, se incluyan alimentos producidos y transformados localmente por productores locales a quienes el gobierno municipal les compra sus productos, generando así un círculo virtuoso de desarrollo económico dentro del propio municipio.  

Por si fuera poco, el PMA apoya a esas asociaciones de pequeños productores, muchas de ellas exclusivamente lideradas y compuestas por mujeres, a mejorar su producción, a darle valor agregado a través de la transformación y a comercializarla para la alimentación escolar. La idea es que en la escuela se coma también aquello que se produce en la misma comunidad, a menudo a manos de los propios padres y madres de los escolares.

De otra parte, el PMA apoya a los maestros y alumnos de la escuela con la implementación de huertos e invernaderos escolares. En éstos, niños y maestros producen alimentos frescos, principalmente verduras y frutas, que complementan las meriendas de la alimentación escolar con el aporte de vitaminas y minerales.  A veces, si hay producción excedentaria, ésta se vende en el mercado local y el ingreso es utilizado por la escuela en la compra de otros insumos necesarios para la alimentación escolar como menaje y leña, por ejemplo.

Para muestra un botón: la escuela Sundur Wasi

En la escuela Sundur Wasi del municipio de Zudañez, en el departamento de Chuquisaca, todo el modelo descrito funciona como el engranaje de un reloj. El PMA provee arroz, harina fortificada, sal y aceite para la alimentación escolar, mientras que el gobierno municipal, a través de la Mancomunidad de Municipios para la Alimentación Escolar de Chuquisaca (MAECH), compra de campesinos locales productos primarios, como la quinua y el trigo, y también transformados, como el api de maíz, el haba tostada, la mermelada de lacayote y la granola de trigo y miel, para las meriendas escolares.

Según Genaro Yucra, concejal del municipio de Zudañez y presidente de la MAECH, en el caso de la escuela Sundur Wasi son al menos cuatro asociaciones de pequeños productores que cuentan con un mercado cautivo en la alimentación escolar de su municipio. Recuerda que, cuando pequeño, recibió alimentos del PMA en la escuela, pero eran siempre foráneos.

Resume muy bien lo que, en su perspectiva, es el cambio de enfoque y de trabajo que ha logrado el PMA en Bolivia con un modelo que garantiza la sostenibilidad de la alimentación escolar y del desarrollo económico local: "Hoy en día, el PMA ya no nos da el pescado, sino nos enseña a pescar. Eso nos prepara para que, cuando el PMA ya no esté presente en el municipio de Zudañez, la alimentación escolar siga su curso por cuenta del propio gobierno municipal, que invierte sus recursos en la alimentación de la niñez; por cuenta de las asociaciones de productores, que transforman su producción y cuentan con un mercado seguro en la alimentación escolar; y por cuenta de los padres y madres de familia, que demandan el derecho a que sus hijos tengan una buena alimentación todos los días en la escuela".

Por su parte, la Directora Regional Adjunta del PMA para América Latina y el Caribe, Alzira Ferreira, en su primera visita a Bolivia, se refirió al trabajo que se viene realizando en la escuela Sundur Wasi.

"Programas como éste tienen un gran impacto sobre la vida de la comunidad y tienen mucho potencial para ser replicados no sólo en otras partes del país, sino también del continente. Este modelo de gestión demuestra claramente que los gobiernos están haciendo, cada vez más, valiosos esfuerzos por revertir la inseguridad alimentaria y la desnutrición", comentó durante su visita al terreno.

También papa ecológica en la merienda

El éxito del modelo es categórico y éste invita a otras iniciativas a participar también de la dinámica de la alimentación escolar. Edgar González, técnico de campo del PMA, revela además que en la escuela Sundur Wasi se ha logrado también complementar la merienda escolar con papa mejorada a través del proyecto Innovación para la Seguridad y Soberanía Alimentaria en los Andes (ISSANDES), financiado por el Centro Internacional de la Papa (CIP) y la Unión Europea (UE). "La producción de papa es ecológica, lo que permite una alimentación sana en la escuela", menciona.

La participación del PMA con este modelo de gestión en la escuela Sundur Wasi comenzó hace tres años, cuando esta iniciativa contaba con el apoyo financiero de la Unión Europea. Hoy en día, el modelo continúa funcionando, proyectando sostenibilidad en el tiempo y propiciando el desarrollo de toda la comunidad: productores, niños y niñas, padres y madres, y maestros.

 

ACERCA DEL AUTOR

Ximena Loza

Oficial de Información Pública

Ximena Loza ha sido Oficial de Información Pública del PMA en América del Sur desde el 2000. Posee una maestría en género y desarrollo.