¿Quienes sufren de hambre?


La mayoría de las personas que sufren de hambre en el mundo viven en países en vías de desarrollo. Según las últimas estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) del 2015, hay 795 millones de personas que padecen de hambre en el mundo y un 98% de estas viven en países en vías de desarrollo.

 

Riesgo en zonas rurales
Un 75% de las personas que pasan hambre viven en zonas rurales, especialmente en Asia y África. Estas poblaciones no tienen otra fuente de ingreso u opciones de empleo así que dependen de la agricultura para subsistir. Como resultado, muchos emigran a ciudades en busca de empleo, incrementando los barrios marginales en los países en desarrollo.

Campesinos con hambre
La FAO calcula que aproximadamente la mitad de las personas que sufren de hambre en el mundo son de comunidades de pequeños agricultores, quienes viven de lo que logran obtener de las tierras marginales, propensas a ser afectadas por desastres naturales como sequías o inundaciones. Otro 20% está conformado por familias de agricultores sin tierras y alrededor de un 10% vive en comunidades que dependen de la pesca,  la ganadería o recursos del bosque como medios de subsistencia.

El 20% restante vive en barrios marginales que se encuentran en la periferia de las grandes ciudades de los países en vías de desarrollo. La cantidad de personas que sufren de hambre y tienen escasez de recursos, que se encuentran en las ciudades, está aumentando rápidamente, junto con la población urbana del mundo.

Niños
Un aproximado de 146 millones de niños en países en desarrollo sufren de bajo peso para la talla (The State of the World’s Children, UNICEF, 2009). Muchas veces, el hambre infantil es heredado: cada año, nacen aproximadamente 17 millones de niños con bajo peso, como resultado de una nutrición inadecuada antes y durante el embarazo.

Mujeres
A pesar de que las mujeres son las principales productoras de alimentos en el mundo, debido a las tradiciones culturales y estructuras sociales, las mujeres se ven más afectadas por el hambre y la pobreza. Es muy frecuente que una mujer con retraso de crecimiento o bajo peso –debido a una alimentacion inadecuada– dé a luz a un niño con bajo peso.

Alrededor de un 50% de las mujeres embarazadas en países en vías de desarrollo padecen anemia (UNICEF), lo que significa que 315,000 mujeres mueren cada año al dar a luz debido a hemorragias. Como resultado, las mujeres, en especial aquellas embarazadas o en periodo de lactancia, a menudo necesitan alimentos especiales o incrementar su ingesta de alimentos.